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Entradas

EL DOMINGO DE MARÍA

A esa hora ya no estabas, supongo.  No lo sabía. Ninguno lo sabía. Me puse la chaqueta azul eléctrico y fui al Flasmob en la Plaza Real, como en los dorados días del pasado. Como aquella vez en que algunos nos levantamos temprano para que nos filmaran actuando para el corto Tango for Money , encadenamos milonga tras milonga y terminamos como a las tres de la mañana comiendo pan tumaca en la milonga que Josep y Teresa hacían en El almacen de Domingo Rey. Bueno. Más o menos así.  Antes, en Barcelona, cuando llegaban los primeros calores, era una especie de tradición que hubiera milonga en la plaza, un sábado o un domingo a la tarde. Nos fatigábamos las canillas en las piedras. Y la gente miraba y miraba. Como ahora, con la gente espectante. Esperando para recuperar el espíritu de la vieja Milonga del Pipa , que después estuvo en Ramblas y de la que fui parte, en el Centro Gallego. Toda la semana había sido de alto vuelo. Un despliegue que empezó el lunes con la esperadísima vu...

La maratón de Willy Ganchito - comentarios de libros por A. Gurrietes Borges

 Hace tiempo no nos ocupamos de literatura. Quiza porque los seudo escritores de plantilla de editorial El Croto , con sus trabajosos bostezos, han dejado de publicar gargaras merecedoras de nuestra atención y se han pasado a la autopublicación. Quien sabe. El Croto siempre se ha caracterizado poe el mal gusto y las ostentosas fiestas multidisciplinarias, sin que uno sepa bien a que se dedica cada uno de los artistas implicados. Lo cierto es que luego de mucho tiempo acaba de sacar una aberración con bombo y platillo, fausto y circunstancia, canape y champán. Se trata de La maratón de Willy Ganchito , de Estipen Emilio  Kuin, dudoso seudonimo bajo el que seguramente escribe ese trapichero literario, ese irresponsable al que conocemos como Dalmacio Ganci. ¿Es policial, drama, teatro, comedia? Todavía no se si es un libro. Sabemos que Willy es un personaje de la milonga al que todos menosprecian. Huele mal, viste mal. Sus dialogos son tan patéticos que parecen escritos por un n...

La maratón, el after y lo sagrado - Por Cátulo Bernal

  Milonga del Oriental . Abril 5 22.45 P. M Un ciego se lava la cara en el baño e invoca un dudoso milagro de viernes santo mientras reza a Troilo, detenido en un solo que ya dura setenta años. La pista es un páramo. Hay algun   que otro debuto de la Iglesia milonguera de los primeros pasos , fiel al dogma de bailar como si siempre fuera la primera vez y tambien un par de discipulos desengañados del mesias de la milongueridad , cuyas enseñanzas fueron menos importantes que su ejemplo.  Lo más granado de la muchachada bailante está en en la Barcelona Tango Marathón, que este año viene potente.  Aburridos de ver por las pantallas panorámicas Ben Hur Tataglia , un dudoso drama de mafia, religión y venganza dirigido por un tal Reginald Obreronne, nos vamos con el Filósofo Diógenes Pelandrún a la maratón en su tangomovil, un vehiculo progresista que antes fue de un cura que practicaba dudosos exorcismos. Nos llevamos a una tal Fedra Fado, a quien he visto muchas veces f...

EL CARNAVAL VALENTINIANO DE LOS MAWARTZ

Se acerca carnaval san valentiniano. Hace una semana que el hostal milonguero de los señores Mawartz bulle en actividad descontrolada. No se trata solo de ofrecer un bailongo de disfraces, sino de trasladar ese espíritu pagano a las anodinas milongas cotidianas y mezclarlo en un festejo que no sea empalagoso y destaque como una celebración al exagerado y auténtico amor, no exento de pasados tiempos tormentosos, que se profesan. Para lo cual es necesario magnificar los festejos con todo tipo de subversiones de la rutina, que en el territorio Mawartz ya de por si es ligeramente extraordinaria. Será como es costumbre, lejos de la pista inclinada, insuficiente para la concurrencia vecinal, los diletantes milongueros y otros viajeros absortos que llegan al melancólico hostal, atraídos por la fama del doble acontecimiento. Si en otros años hubo desfile, antorchas, comitivas, bailes, procesión y desenfreno al aire libre al pie de la colina de las vizcachas, no será menos este año, en el que h...

UN TAXI MILONGUERO PARA FIN DE AÑO - III (FINAL) - Por Cátulo Bernal

Tenia el abrazo calido y una esencia salvaje, perfume de su cuerpo que noté en los primeros compases que bailamos juntos. Esa fragancia se unió a la mia en un complejo juego de aromas que, lo supe luego, quedarían en la chaqueta y volverían cada vez que escuchara «Una vez». Lo sé. En la entrada anterior escribí que salimos a bailar una tanda de Caló con Berón. Pero al llegar a la pista, de alguna misteriosa manera «Al compás del corazon» dejó paso a la Típica Victor y luego al tema de Pugliese con Moran. Y no supe como fué. Acaso estábamos bailando en tres niveles al igual que en mi visión veía realidades coexistentes. En todo caso, y a pesar del tiempo transcurrido, comprendí que un ansia desesperada por bailar había agudizado mis sentidos y todo mi ser palpitaba en una cadencia armoniosa y serena; que los dos estabamos contenidos en un movimiento orgánico que nos hacia bajar y subir por la melodía como viejos conocidos que se animan a explorar un juego de propuestas entre velocidades...

UN TAXI MILONGUERO PARA FIN DE AÑO (Segunda parte)

A  las diez menos cinco estaba en la puerta del hotel con todas mis esperanzas atadas a la bolsa de zapatos de baile. Ella bajó con un abrigo similar al que llevó a la tienda y un gorro que favorecía su cabello oscuro. Me vió y comentó: —  Eso es implicación con el trabajo. —Bueno, hay tareas que solo yo puedo hacer. Esta es una de ellas. Y la hago con gusto. —Pero... ¿No tenias plan para la nochevieja?  Comenzamos a caminar en dirección al Oriental, esquivamos a algunos transeuntes apurados que llevaban viandas a la última cena del 2025. —No. Hace un tiempo que no hago planes. Dejo que los acontecimientos sucedan y así, si acurre algo bueno, puedo disfrutar el momento. He aprendido que si uno no tiene grandes espectativas, cualquier hecho, por minusculo que parezca,  parecerá milagroso y mágico si escapa un poco de la rutina que se ha fijado.  —Y si no hubiera entrado en la tienda buscando un taxi ¿que hubieras hecho? —Hubiera cerrado y luego guiandome por la i...

UN TAXI MILONGUERO PARA FIN DE AÑO

La puerta de Todo para el milonguero se abrió exactamente a las ocho y veinticinco de último miercoles invernal del año y me sacó del móvil, de la historia de odio y romance de Carmelite, el artista de moda, que en una exhibición unipersonal llamada Abrazándome se ganchó a sí propio y terminó corrido a zapatazos —la gente siempre utiliza lo que tiene más a mano— por la milongueridad de Cartón Junao . Medio minuto de reel y papelón en sentido contrario a la ronda hasta que el video se corta. 1.689.987 visualizaciones en dos horas y 6.578 comentarios fracturados entre una «obra maestra», un paso más allá en la historia del tango bailado, y haters  que prometen para futuras performances enriquecer la experience con harina, tomate y huevos. Proponen titulos como: Pisstango o Tangbodrio. Lejos quedaron los tiempos de Pocho Pizarro y su acto con las escobas. Lejos… Pasaron dos minutos largos. Supuse que quien había entrado estaba fascinado en la contemplación de los selectos ar...