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Mostrando entradas de enero 15, 2017

CATALOGO DE BOLUDECES INVERNALES MILONGUERAS 2017 PARA MILONGUEROS «PRET A PORTER» LA BATA DE LUSIARDO

NUESTROS PRODUCTOS NO ESTÁN A LA VENTA, PERO QUE LINDO SERÍA... Si. Nos dormimos en los laureles. Se nos pasó el estofado. Con el frío no atendimos  las innumerables quejas de los milongueros ricos que tienen tristeza y las madres desesperadas que no sabían que regalar. Pero ya está aquí con su multicolor papel adecuado para tapar rendijas y confeccionarse chalecos térmicos: El ¡Catalogo de Boludeces Milongueras de Invierno 2017 LA BATA DE LUSIARDO Materia de lectura obligatoria en esas mañanas desveladas en lo que solo se puede pasear al perro, tomar un café con media lunas y entablar conversacion con cavernosos parroquianos. Y que mejor que este catalogo para Milongueros «Pret a porter», que en términos lusiardianos no es «listo para llevar», sino «Antes de que te saquen por la puerta por deshauciado».  ¡Actualízate! TÓNICO CAPILAR CON XEROTENO ANTI-RESPONSABILIDAD LENIN: ¡ No pierda el pelo y tampoco las mañas!. Si usted tuvo un pasado de gloria capilar y no le va la v...

UN PORCHE MILONGUERO CON ESCALONES ROTOS II (Preludio al festival tango Divino)

EN LA MILONGA NUNCA TE OLVIDES DE LA SEÑORA GORDA El tren se detuvo por fin a la altura de la pista en la Milonga del Oriental. Yo tenia una misión. Rescatar a Helena, la protagonista titular de mis desvelos de una demencial milonga en forma de festival todo en uno, con nueve pistas y nueve desafíos. Pude imaginar, que aquel sitio estaba lleno de bailarines bien pagados de si mismos, a juzgar por su  ultimo mensaje: Prisioneras de la perfección .  ¿Era aquel sitio como el infierno del Dante, como el viejo vídeo juego de kung fu Master en el que para subir de piso tenías que sacudirte una biaba contra el campeón, un taller de practica de la secta de los tangueros sin descanso? ¿o simplemente  un truco publicitario para atraer a palurdos y enamorados como yo mismo? Todos estos pensamientos se agitaban en mi cerebro mientras subía el terraplén sembrado de ortigas para manotear la primera puerta a la que llegara.  Comprendan, En Milonga del Oriental no hay estac...