sábado, 15 de abril de 2017

COMO ENDEREZAR UNA NOCHE TORCIDA CON PASTILLITAS DE MENTA Y UN EURO

Este post no hará milagros. Si  el infortunio se ha cebado en usted, si lo ha asaltado una pandilla de malandrines dejándolo con esas pocas pertenencias o se ha despertado en una cuneta con la boca pastosa y sin memoria es muy probable que ni siquiera tenga a mano el móvil para leer estos sencillos consejos. Todos sabemos que nuestros salones bailables están llenos de simpáticos pedigüeños, cazadores de tragos gratis o escamoteadores de abrazos que sin vergüenza ni pudor son capaces de equivocar y usufructuar adrede copas,  copetines o amores ajenos. Tampoco apuntamos a esos "Caballeros de fortuna" pues su piel es dura y correosa y saben sobrevivir perfectamente, no digamos en una milonga, sino en toda la extensión de su vida mortal. Este post va dirigido a gentes normales, vulnerables al pesimismo que han comenzado con mal pie la jornada.  Hombres mayoritariamente. No se trata de una cuestión sexista. Una mujer nunca llega a este extremo. Y si es así, sabe retirarse con dignidad y donaire haciendo de su partida un motivo de aflicción para los palurdos que aun siguen dando vueltas  y no se enteraron que la noche ya venia perdida antes de salir.
Procuraremos hacer estos consejos facilmente recordables. Porque nunca se sabe cuando la desgracia llama a su noche.
1 - Identifique su situación. Una mente despierta le dará unos momentos de ventaja que pueden marcar la diferencia. Preguntese y respondase en voz alta: Estoy dentro o fuera de la milonga?. Como tengo la cara?. Puedo caminar? Donde estoy?.Con quien vine?. Se fue el amor de mi vida? Que esta pasando? Si es capaz de responder al menos dos de estas preguntas puede que aun podamos ayudarlo. Sino invierta el euro en una lata de cerveza y siga durmiendo tirado en la cuneta hasta que las fuerzas del orden lo vengan a buscar. Ya se preocupara mañana.
2 - Si ve gente caminando y siente calor o algo de aire está inequivocamente fuera de la milonga. Vaya hasta una esquina y guiese por los nombres de las calles. Si no esta demasiado cansado y puede hacer el recorrido a pie invierta su euro en una latita de cerveza y vayase a su casa a dormir. Si le nota un sabor raro al liquido atenúe con una pastilla de menta. Sera la forma más sensata de terminar una noche horrible aunque mañana tenga cagadera o una infección por culpa de la lata, que el vendedor enfriaba en una alcantarilla.
Si al llegar a la esquina se le hace imposible identificar el nombre de la calle o simplemente las letras pare a alguien y preguntele por la embajada de su país de origen.
Ha recorrido un largo camino, muchacho.
3 - Sigue ahí?. Es tan testarudo que insiste en ir a la milonga?. Bien. Prosigamos
4 - Toquese el cuello. Tiene algo parecido a una corbata colgando alrededor?. Si es rugoso y tiene como vueltas busque corriendo a las fuerzas de la ley. Acaba de sobrevivir a un suicidio o a un linchamiento. En caso negativo avance a los apartados siguientes. 
 A - Busque un espejo, un escaparate o algo que refleje su imagen.
 B- Peinese en una fuente publica y quitese los restos de sangre de su cara o el borde costroso del vino en los labios.
C- Compruebe su vestuario empezando por sus pantalones. Tiene manchas?. Donde?. Si están en el delantero a la altura de las partes nobles o - y esto es peor - bajando marronosas por debajo de la espalda  siga la solución a  los items 1 y 2 yéndose a dormir.  Si están en los bajos todavía hay esperanza. Llenos están los bailes de pantalones marcados por voleas.
 D - Compruebe su chaqueta. Si tiene manchas blancas no intente limpiarlas con agua. Será peor. Sacudala contra una  papelera o poste hasta asegurarse que la suciedad es apenas visible.
 E - Pongase la camisa dentro del pantalón.
F- Mientras no haya cumplido estos apartados NO SE ACERQUE BAJO NINGÚN CONCEPTO A LA PUERTA DE LA MILONGA. Muchos hombres dignos se arrastraron dando lástima a la pista y jamás, Jamás volvieron a bailar con ninguna de las muchachas habituales. Una imagen desgraciada vale mas que mil afortunadas, como bien saben muchos que tuvieron que dejar de frecuentar sitios y países por culpa de su mala estrella.
G- Si no tiene corbata acerquese a una papelera o un tacho de basura. La gente desecha todo tipo de cosas inservibles. Con un poco de suerte podrá encontrar un hilo o una tira de algo que parezca remotamente una pajarita desarmada. Acomodela como hacen los grandes playboys.
Ahora esta en condiciones de seguir. Pero NO SE ACERQUE TODAVÍA A LA MILONGA!. Con un euro no comprara el favor ni el soborno del muchacho o la muchacha de la puerta. Son gente honesta y dura pero no son tontos ni crédulos. Y puede que los regateos y los intentos lo lleven a una pateadura o a la imagen desgraciada que procurábamos no dar en el apartado F del punto anterior.

5 - Busque algún sitio paquete. Un lugar de conciertos, o la opera será ideal. Allí comenzara a forjar una noche luminosa. Pongase cerca de la puerta,  donde suelen parar los taxis con gente macanuda ,sin llamar mucho la atención de la seguridad.

6 - A - Si la comprobacion de su aspecto facial es positiva y conserva aun algo de la apostura de un Vittorio Gassman o un Alberto de Mendoza( si no sabe de quienes hablo reemplace por un Ed Harris o un Al Pacino) identifique un taxi con magnificas señoras y abrales la puerta con exagerada cortesía. Cuando estén por salir vacile y aprovechando las clases de teatro barrial que tomó en su juventud simule un desvanecimiento o un desmayo. Hagase atender por las señoras. Mientras lo lleven a un café o lo sienten en una silla deje deslizar una incomprensible historia sobre filibusteros cayendo sobre su embarcación. Pero no se pase. Que no lo identifiquen con un borracho en la ultima fase del delirium tremens. Usted está interpretando a un noble o a un simpático millonario que sigue adelante a pesar de los embates del destino. Pida dinero pero a préstamo contra reembolso, exigiendo encarecidamente una dirección o un teléfono para devolver el importe. No se pase tampoco con la cantidad. 10 euros bastaran en principio para entrar a la milonga e incluso tomarse un vino.. Tendrá un numero de móvil. Y quien sabe si no surgirá de la desgracia un amor!
  B - Si la comprobacion facial es desafortunada  y no conserva ni siquiera el peluquín tiene dos opciones: Aproveche el taxi, de una dirección cercana a su casa con un pasaje de doble salida y escabullase del taxista por el otro lado llegando sano y salvo a su casa. Guarde el euro y las pastillas para una noche mejor y acuestese. O:
Hagase pasar por un abrepuertas o un changarin mostrando ostentosamente el euro en la mano libre y exigiendo con palabras incomprensibles propina a las gentes que bajan de los taxis. Le llevara más tiempo pero podrá reunir una suma que lo lleve a la pista de la milonga. No será el primero ni el ultimo en usar un método similar.

DENTRO DE LA MILONGA.
7- sofrene su impaciencia. Si ha llegado hasta aquí es por su tenacidad. No eche todo  perder entrando por la puerta como un perro apaleado, oliendo al fruto de sus esfuerzos y al infortunio combinado. Vaya al baño. Bloquee la puerta. Lavese bien, limpiese bien. SEQUESE.
 No escatime en papel ni el toalla. Tiene que procurar por todos los medios no oler a zombi. Si la milonga es muy paqueta tendrá esos recipientes de cristal con pétalos aromatizados. Guardese un poco en los bolsillos, frotese las mejillas y el hombro derecho  de la chaqueta. Las damiselas se apoyaran lánguidas dejandose llevar por su abrazo y cadencia. Si la chaqueta huele a huevo podrido la ensoñacion agradable puede tornarse el sueño eterno.
Y NI SE LE OCURRA FROTARSE NADA CON LA PASTILLITA PERFUMADA DEL INODORO!.
8- Ahora puede entrar a la milonga.
NO. ASÍ NO!!! No se haga ver. No se crea una estrella!. Sea discreto. Acaba de escapar de una situación desafortunada. Lo ultimo que debe hacer es ostentar un continente o poderío con alardes. Se notara mucho que es un pobre diablo. Mantengase en el perfil más bajo que pueda sin mostrar pajueranismo. Sino volverá a ser víctima de los malandrines.
9- Salude cortésmente a hombres y mujeres por igual. Inclinese con deferencia en las mesas donde vea gentes principales. Puede que esa cortesía le granjee una noche de tandas agradables y anécdotas inigualables. En el caso de que lo inviten a sentarse haga esfuerzos por modular la voz. Que todo lo que diga parezca serio y profundo, aunque sea una estupidez. Importa el tono mas que el contenido. Y si tartamudea o babea  no intente corregir lo que dice volviendo sobre sus palabras.  Pida perdón, encaminese a la salida y utilice un transporte publico para volver a su casa. Se ha demostrado a si mismo que podía. Pero sigue siendo una ruina ambulante y un borracho.
Si es tan tonto como para seguir en el intento avance hacia el ítem siguiente.
10-  Encaminese a algún punto en el que la iluminacion no sea mucha para que no se vean su vestuario. Mantengase erguido y no se acerque bajo ningún concepto a la barra. Observe la pista con ojo entendido, pero nunca crítico. Observe a las muchachas. Deje pasar una tanda y vuelva a observar a las muchachas. Ahora es cuando se decide todo, cuando debe caminar con delicadeza hacia la fortuna. Si hay alguna damisela que sigue sentada sin bailar saque una pastilla, desenvuelvala con ademán firme y cabecee sin dudar saliendo a la pista con la entereza de un hombre que ha dejado atrás su destino. No salte. No gire. Su confianza herida y  su autoestima se están recuperando de un gravísimo golpe. Solo camine y dejese llevar por lo que le depara el azar.
11 - NO!. ASÍ NO!!!!. COMO SE LE OCURRE HACER EXHIBICION CON SUS ANDARES BOBOS Y CORREGIR A LA MUCHACHA?
12 - Si lo dejaron en el segundo tango vuelva a acomodar su ego encaminándose a los baños. No atraviese la pista. Vaya derivando de lado, pero con seguridad hacia un discreto segundo plano. Acaba de meter la pata hasta el caracú y se necesitan  por los menos tres tandas para recargar su muñequito milonguero.
Si, si. Como las vidas en los jueguitos electrónicos.
13 - Intente de nuevo el consejo 10 situándose en otro sector lindero a la pista y medio oscuro.
14 - NO!!! CON LA MISMA MUCHACHA, NO!!!!!!!!!!.
 14 - El barco se hunde. Lo más sensato será emplear lo que queda de dinero en transporte. Si se emperra en permanecer en la milonga solo le queda pedir un trago. Que sea uno de esos tragos definitivos. Hicimos todo lo que pudimos, pero hasta el diablo tira la toalla con los tontos. Si todavía sigue ahí trate de irse antes de que enciendan las luces generales de la milonga.
 Hace mucho que no se ve una turba con hogueras enfurecida portando hogueras. Pero nunca se sabe.

En nuestra próxima entrega: "Como Hacerse el interesante cuando uno es un fracasado" y "Como bailar una tanda con músicos sin compás bailando para hacerse los virtuosos"

jueves, 30 de marzo de 2017

"EL SALON DE LOS PASOS PERDIDOS" (Tango Divino IV) Por Catulo Bernal


El Camino hacia la cuarta pista del Festival Tango Divino  llegaba luego de un pasillo polvoriento a cuya derecha se veía una especie de anfiteatro con  uno de los carteles de R. Lamido apenas iluminado:
 "Y aunque pueda seguir, buscando la siguiente pista  deténgase un momento a recrearse en la contemplación de los de antes o los de mañana, medite sobre sus pasos perdidos en este salón. Y luego avance".
Las muchachas Laura, Lara y Sofia apenas le prestaron atención yendo ansiosas hacia la pista naranja, cuya música se oía en sordina. Con ellas iba el filosofo Pelandrun, que parecía temer un poco a la penumbra y al Indio Martín, que por el contrario la utilizaba para ceñir el talle de Lara y hacerla sentir protegida.  Íbamos a alcanzar al grupo con el Pibe Pergamino, pero la majestuosidad del salón nos hizo demorarnos y luego quedamos impregnados por la atmósfera de calma y sosiego de aquel sitio que bien podía haber sido una pista, un escenario o un altar.
Había allí algunas sombras solas o en pareja mirando hacia el circulo central solo iluminadas por la luz de la luna, que desde un claraboya cenital bañaba la estancia en un fulgor tenue. Así que nos desviamos y fuimos a buscar un sitio libre par sentarnos. En eso estábamos  cuando una voz conocida saludo a Pergamino diciendo  "Que haces negro" casi como en un rumor. Una pantalla de tablet  ilumino el semblante rubicundo de Raúl Mamone sentado en aquel  "Salón de los pasos perdidos" con la misma sonrisa picara de Harry Lime en  "El Tercer hombre".  Tenia al lado un cubo con un cava fresquito y dos copas mas - porque nunca se sabe si hay motivos para brindar - dijo.
- No vas a bailar?. preguntó Pergamino.
- Iba. Pero me quede viendo a las parejas y ensayando  para el cuentacuentos milonguero que estoy haciendo  - dijo Raúl convidandonos del cava. No todo es tango che!.
-  Pensaba que estabas buscando una experiencia paranormal - dijo el Pibe, que compartia afición con Raúl por el misterio.
Sentado en la oscuridad mire el circulo vacío.  El eco de la ultima frase del Pibe flotaba en el ambiente con la misma claridad de un paso indeleble. La música de la orquesta de Fresedo, en la ronda naranja, nos llegaba como a través de un túnel. Era como estar sentado en un templo abandonado que mantuviera aun una concentración abundante de fe. Sentí unas ráfagas, como si alguien se hubiera levantado para ir hacia la pista. Pero los concurrentes seguían ahí sentados en silencio, como cuando en mi niñez los vecinos sacaban a la puerta de las casas a oscuras las sillas y se sentaban a disfrutar las noches de verano. Entonces, entornando los ojos, pude ver a lo que se refería Raúl. Allí, en la ronda, apenas esbozadas había parejas bailando. No se si del pasado o del futuro. Uno intuía el movimiento, el roce, la vestimenta, que era como un humo o como aire concentrado. Creo que Pergamino llegó a ver las siluetas al mismo tiempo. Solo bastaba un poco de quietud y la sugestión adecuada. Era hipnótico. Cautivador.
Era bello.
Nos quedamos alelados viendo como esas nadas se movían siendo algo.
Luego oímos un portazo y un estrépito. Y toda la impresión de maravilla se desvaneció al igual que aquellas figuras apenas esbozadas o imaginadas.  Cuatro personas venían por el pasillo,  dos casi a los gritos. Uno era un pelado particularmente desagradable de camiseta azul y tejanos tipo carpintero, uno de esos que son forasteros hasta en su propia ciudad, por su engreimiento. En la pista topaba con todos pretendiendo que los demás tenían la culpa. El otro iba peinado hacia atrás, con las ideas y la pedanteria bien sujetas al gel y la nariz exageradamente elevada.
Con ellos venían dos chicas caminando con esa inseguridad del que no sabe si ha elegido buena compañía.
- Le dije que saliera afuera. Todavía me debe estar buscando. También ...viene cada aparato a bailar acá - dijo el pelado.
 Una de las chicas hizo la pregunta con  la que algunos principiantes miden la milongueridad en todas las pistas del mundo y nunca significa demasiado - Hace mucho que bailan?
- Un montón. Como diez años. Con nosotros van a aprender seguro porque somos expertos - dijo el peinado. No cierto Ubaldo?
- Claro, Claro. Miren chicas. este sitio esta ideal para enseñarles. Así nos nos hacen pasar calores en la pista - dijo el pelado Ubaldo señalando hacia el circulo.
Estaban tan embalados que ni se dieron cuenta que estábamos ahí. Creo que no oyeron el murmullo de desagrado que recorrió las gradas.  Se fueron hacia el centro del circulo, en donde antes estaban las parejas que habían ahuyentado y abrazaron fuertemente a las principiantes..
-  Pero nosotras que hacemos?
- Nada. Ustedesno hagan nada. Nosotros marcamos - dijo el pelado. Se largaron a bailar casi sin paladear ese momento inicial en el que el cuerpo busca acomodarse confortable al abrazo. Y los dos con miserable estilo comenzaron una serie de tironeos y empujones  llevándose a las pobres muchachas por delante y pisándolas en un loco intento por mostrarles que sabían bailar.
El espectáculo era decadente. Aquellos dos con sus movimientos y su insufrible altanería estaban vulgarizando aquel lugar, que de alguna forma parecía una capilla de milongueridad. Por fin las muchachas, luego de insistir que pararan se deshicieron del abrazo de aquellas lapas y se fueron corriendo en dirección a la pista naranja, dejándolos  gritar  en medio del circulo.
- Anda - decía el pelado - ponganse las pilas y vayan a tomar clases, sabes!.
- Este festival es una mierda. No hay nivel.
- No se para que nos quemamos acá.
- Menos mal que venimos preparados Ubaldo. - El peinado saco de la bolsa del zapato dos antiparras y le paso una al pelado que aun seguía renegando. Eran gafas de realidad virtual.
Ante la vista de todos comenzó entonces un espectáculo mas estrambótico aun. Aquellos dos habían conseguido  algún programa de realidad virtual que reproducía una milonga y  una pareja. Enseguida comenzaron a manotear abrazando la nada y haciendo todo tipo de movimientos que correspondían sin duda a una tanda que nada tenia que ver con los sonidos de Fresedo, que nos llegaban desde la otra sala.
- Estos dos boludos ya los vi en otra milonga - dijo Raúl en voz baja - Son tan insoportables que nadie quiere bailar con ellos. Y cuando bailan topan con todos y ni se disculpan.
- Por eso se compraron las gafas. Sino no bailan - dijo Pergamino mientras sorbía un trago largo de cava fresquito.
Comparado con el espectáculo soberbio que nos habían arrebatado con su boconeria, ver a aquellos dos manoteando en el aire en una deformacion del valseado de los pibes del "Amarcord" de Fellini era grotesco.
- Así, así tenés que bailar nena!. Yo les voy a enseñar  - decía el pelado. 
 - Aprendan - aprendan de los maestros!
 Jadeaban y a los dos se les caía la baba.
Estaban tan metidos en su mundo paralelo de milongueridad a medida que no se dieron cuenta de unas figuras que comenzaron a materializarse a pie de pista. No se si eran las mismas sombras nostálgicas que habían repelido con sus gritos, si pertenecían al festival o si solamente eran ejecutoras del alma milonguera. El caso es que avanzaron cercando a aquellos dos pavotes  extendiendo las manos. Susurraban algo que parecía decir "Pasos" "Pasos".
- Toma ya - dijo uno de la grada entusiasmado -  Ahora viene lo bueno.
- Que Carajo?, Cuarto Milenio! - dijo Raúl. Aquello sucedió demasiado rápido para que pudiéramos reaccionar. De pronto los dos se vieron casi tapados por la marea humana.  No se que estarían viendo en ese momento a través de las gafas, que no se quitaban, porque comenzaron a gritar desesperados y a patalear queriendo liberarse del real abrazo de aquella marea que no cedía.
Desde el graderío se escuchaban voces encontradas:
- Sacudile!. Sacudile!
- No les peguen Que son chiquitos!
-  Al Pelado, delen tuco al pelado!
- Coca, beer, wata, sanguches!
Por fin atraídos por los gritos y el revoltijo vimos un par de samurais de la organizacion, con sus ridículas armaduras de goma espuma llamando frenéticos por el móvil y dudando si emplearse entre aquella masa ondulante, bajo la cual los repelentes seguían gritando. Y también a un par de milongueros de oscuro que se acercaban desde el otro lado corriendo y chiflando como los carreros para ahuyentar a aquellas sombras.
- Juira, Yinte!!!!, Sauuuuuuu!!!. Decían empleando las bolsas de zapatos como boleadoras. Ante este ataque por dos frentes la masa se disgrego, llevándose también las ropas y las gafas de aquellos sujetos. En el suelo vimos  sus cuerpos blanquecinos y babosudos,  desmayados de susto.
Los dos que habían repartido los mamporros se acomodaron sobre los pies. Sonaron algunos aplausos y no supe si eran destinados a ellos, a las sombras que se habían ido o al vendedor ambulante que había aparecido para suministrar bebida al espectáculo..
Los milongueros miraban preocupados a los caídos. Alguien encendió un foco general y a la luz vimos  el abandono y el polvo de la vieja capilla y las caras de nuestros amigos, los servicios milongueros 24 horas, mercenarios del tango y arregla entuertos Vieytes y Luconi, un poco decepcionados.
- Uy, si hubiéramos sabido que eran estos dos los dejábamos un poco mas en la biaba con caldo - dijo Luconi.
- Y, vites... en la pista no hay que hacerse mucho el loco. Topaban con todos - corroboró Vieytes.
Bajamos a su encuentro, aun con la copa en la mano. Uno de los samurais trajo un par de mantas térmicas con la cara del Gardel mal dibujado.
 Pronto entraron cuatro más de la organizacion y armaron unas camillas acomodando a los dos.
El coro trágico comentaba con entusiasmo.
- Que vergüenza. Que vergüenza. Este pelado usa calzones blancos con el nombre escrito en tinta indeleble.
- Se pensara que vino a un campamento.
- Siempre hay que salir con calzones sin agujeros dicen las madres.
- Pibe, tenes Capitán del Espacio?
Mientras se los llevaban a los tumbos El Pelado decía  - Ay Mamita. Ay Mamita.
 La congregacion volvió a aplaudir. Se lo habían pasando en grande.
 Llego un samurai principal a juzgar por la cantidad de acolchado que tenia en la armadura. Era el único que parecía preocupado - Yo le dije al señor Divino. Le dije que era peligroso.
-  Pero que son? - le pregunte sorbiendo aun el cava fresco -  Principiantes zombificados?. Cazadores de payasos?. Milongueros frustrados por los altos precios de las tiendas de ropa y complementos?. 
 - Que se yo. Es la tercera vez que pasa. Parecen tener una curiosa noción de la justicia milonguera. Nunca hemos tenido problema con gente respetuosa. Se nos meten por una reja que tendría que estar vigilada. Siempre hay aquí un par de compañeros. Pero justo hace un rato hubo un tumulto en la entrada principal y estos se aprovecharon.
- Bueno, mucho no se pierde no? - Dijo Luconi.
- Cosas que pasan - . dijo Vieytes.
Los mire brevemente. No se porque pero en ese momento supe que ellos habían tenido que ver con el tumulto.
Todo parecía un poco irreal. La bonita idea del salón de los pasos perdidos se transformado en una película cómica, excepto para los protagonistas principales que habían pagado cara su falta de códigos. Los concurrentes acabada la magia y la diversión, se encaminaban a la sala naranja. Quedamos los últimos.
- Sigan por favor.  No es probable que vuelvan pero es mejor que sigan.
- Pero... Y los que están atrás? Van a cortar esta parte?.
- No estoy seguro. No esto seguro de nada - dijo el samurai. Además por 10 con cincuenta que pretenden?. Demasiado les da el festival. Salio con todo el peso de la responsabilidad aflorando por las costuras mal cosidas de la goma espuma.
- Esto se hunde. Esto se hunde.
Tenia razón. Por 10 con cincuenta aquel festival parecía mas bien algo parecido a un parque temático. Era evidente que los organizadores perdían dinero manteniendo aquel mastodonte que no paraba de ofrecer diversión alternativa y chascos. Buscados  o no.
No fuimos hacia los cortinados. Pelandrun, el Indio y las muchachas estarían pasándola bien porque no habían vuelto a preguntar por nosotros.
- Yo ya estoy, dijo Raúl. Ya no queda cava y mañana tengo clase.
- Te vas   a ver a Iker, Papa? -  El Pibe Pergamino y Raúl eran fanáticos de la Nave del Misterio.
- No. No. Con esto ya tengo suficiente.Ya baile, ya escribí. Ya tome y me divertí también.
- Cuidado Mamone - Grito Luconi - No vaya a terminar en el baño buscando la salida, como nos pasó a nosotros.
- Es que esta mal señalizado a propósito.  - agrego Vieytes.
Raúl salió saludando efusivamente a todos.
Lo salude y me volví a los servicios milongueros.
- Pero volvieron a pagar?
- No. No - dijo Luconi confirmándome lo que sospechaba - Les hicimos una oferta que no pudieron rechazar completó, imitando al padrino.
Ya no quedaba nadie en aquel sitio en el que las parejas de aire se habían desplegado sobre su pista de pasado o futuro. Para el caso era lo mismo.
Volverían después de un rato a bailar con la luz de la luna? Necesitaban el concurso de ojos mortales para manifestarse en la pista polvorienta?.
Me pregunté que era lo que estaba pasando en este festival y cual era su oculta finalidad.
Pensé en Helena. Pensé en Laura. Pensé en las parejas fantasmales. Y en la planificacion de este singular evento que parecía repeler todo los falso, cobrándose sacrificios de bochorno en la piel y la figura de todos los farsantes que se decían milongueros.
Miré a la luna, mire al circulo vacío y quise otra vez entornar los ojos para ver a las parejas.
Y me pareció verlas.
Pero era solo el vendedor ambulante que andaba reciclando las latitas.

jueves, 23 de marzo de 2017

LA CONSPIRACION CONTRA LA MILONGUERIDAD, Una entrevista a rogelio Paranoide - Por Enrriquito Sacamerdi


 Creo que por mis entrevistas jugosas los  responsables de Lusiardo Tango Club prefieren que  este en contacto directo con la locura. Pero el hombre que iba a entrevistar era raro. Muy Raro. Como antecedente principal tenia haber publicado algunas notas desopilantes en el blog hermano LA BATA DE POE  desde un bunker subterráneo, y siempre aterrado por los apocalipsis cotidianos. Ahora insistía en que había una conjura en marcha que afectaba a las milongas de todo el mundo. Me cito en un guarda muebles abandonado en un edificio al que hube de acceder cambiando tres veces de vehículo. Toque la puerta de metal. Rogelio Paranoide me abrió. Se veía un tipo común y corriente, vestido con elegancia y con una mirada amable. Perfectamente peinado y dueño de una voz rica en matices todos ellos de color canela, me hizo pasar y abrió una pequeña portátil que rápidamente puso a mi lado,  rogándome que no la tocara sin esterilizarme las manos. -
P - me va a mostrar algo?
R - Estoy aquí para asegurar la calidad y la fidelidad de la entrevista. Se hará vía Skipe.
P- Yo pensaba que usted era Paranoide.
R- No. No. El señor Paranoide no sale de su bunker.  Odia las multitudes. Digamos que soy su agente, una especie de Archie Goodwin
P- El de las historietas?
R- No.  El el ayudante de Nero Wolfe, el detective que nunca sale de su piso. Llameme Archie. Paranoide no cultiva orquideas ni es sibarita. Pero cuida mucho su privacidad.
La pantalla se ilumina y el molesto pitido del Skipe nos interrumpe. Goodwin contesta y me deja con Paranoide, tal y como lo recuerdo de una foto antigua: Peluca postiza, un barbijo quirurgico que oculta sus facciones, un gorro forrado con papel aluminio.  Se pone a hablar como quien  ha ahorrado las palabras mucho tiempo y ahora las dispara a gatillazos secos.
R- Señor Sacamerdi. Lo que voy a decirle es muy importante para mi. Se que  mucha gente se rie de su trabajo, pero no me importa. También se ríen del mio.
-  Bueno. Bueno. Antes que nada. Porque usa el gorro de aluminio en el bunker?  Le aisla de emisiones telepaticas u ordenes homicidas teledirigidas?
- No. No. Me estaban haciendo una foto para mi Libro MILONGUERIDAD AMENAZADA. Editorial "El Croto" me edita pronto. Iba a hacer un papillote y al publicista le gusto que me pusiera este gorro. Pan y Circo, se sabe.
-  Por que vive en un bunker?
- Bueno, la verdad es que me salio más barato que un piso normal. Y además me protege, me aisla, filtra el aire contaminado del exterior, los ruidos de los vecinos,  Puedo hacer lo que quiero y nadie me dice nada.
-Pero no extraña el sol?
- No lo extraña usted?  Como sabe que ese sol es el verdadero y no un montaje televisivo como lo de la luna en el 69?. Además mi bunker es espacioso. Soy un fanático de la milonga y me puedo permitir si quiero hacer esos desplazamientos laterales que nadie hace y que son como un paso doble Hollywoodense. Y fijese. Todo esta relacionado, incluso lo que sucede en las milongas hoy en día. Y que todos ven, pero nadie se anima a decir.
- Pero como puede sabe lo que pasa arriba si no sale de su bunker?
- Tengo dos fuentes de información. Mi bunker tiene una puerta secreta que da a los baños de una conocida milonga, tal como esas puertas de las que salen sujetos oscuros en el metro. A veces me permito marcarme algunas tandas con las debidas precauciones de esterilización,   mis disfraces de milonguero y  mis pantalones de cinco pinzas aislantes. "Pinta tu milonga y pintaras el mundo", dicen.
- Esta bien, pero su bunker podría estar conectado con una de esas milongas de gente extraña.  Una de esas milongas para turistas con gente que ni siquiera baila...
- No, no. el señor...
Interviene el agente - Le he dicho que me llamo Archie Goodwin.
- Muy apropiado. Muy apropiado. Ya me gustaría a mi tener la sabiduría del Gordo Wolfe. El señor Goodwin es mi contacto milonguero. Baila canyengue. Baila Salón. Enamora muchachas y esquiva con solvencia los puntazos, las castigadas y los cambios de carril de los conjurados. El va a los festivales y a las milongas y me comenta cosas. El me hizo reflexionar. Y tambien  el extraño destino de los Karamasov, un famoso dúo de cantantes que animaba los bailongos allá por los  setenta y que sobrevivian en una pocilga como borrachos y adictos. Ellos fueron las primeras victimas de la gran conspiracion.
- Y en que consiste exactamente esa famosa conspiracion.?
- No se adelante. No se adelante. Vamos primero de lo micro para llegar a lo macro. Si no la escala colosal de esta conjura le daría migrañas, diarrea y vomito. Como los vinos de alguna milonga.
- Entonces que es lo micro?.
- Lo micro es la ronda de la milonga. No ve que en las milonga  cada vez más hay gente que baila con los mismos giros extravagantes y poses raras?.  No le parece inquietante esa anomalía cuando antes era diferente? 
- No lo se. El tango evoluciona y la danza...
- La danza va hacia una catastrófica uniformidad. Pero ahora preguntese usted sinceramente esto. Porque cree que se baila tan mal en algunos sitios, porque se ven tantos locos girando descontroladamente, saltando de un carril a otro en la ronda y  caminando con musicalidad, sin saber siquiera como pisar en el compás?.
- Por los profesores instantáneos?. Por la gente que tiene un año de baile y se pone a enseñar aprovechando que manejan mejor las redes sociales que los maestros respetables, los que de verdad enseñan.?
- No. No. Yo me hice la misma pregunta al ver las pistas de todo el mundo en YouTube. 
- Pero eso es la globalizacion.
- No. No. La globalizacion son los zapatos de diseño, las camisas de diseño que se usan en Buenos Aires, los vestidos de diseño. Los festivales.  Yo hablo de algo más profundo. Ha oído hablar de Ramón Grasune?
- No.
- Grasune, al igual que un tal Corchito Echesortu, que salia antes en el blog para el que trabaja, tuvo una perturbadora experiencia con seres alienigenas. Volvía de hacer una exhibicion junto con  compañera y de pronto el coche en el que iban escuchando un magazine de los Karamasov.
- Disculpe mi ignorancia, como diría el gran Spielgber, pero que es un magazine?
- No era Spielberg. Borges decía así. Y el  Magazine o cartucho de ocho pistas era un mamotreto mas grande que un casette. Todos los coches de  esa época tenían la motorola para escuchar música y los mas adelantados la magazinera.  20 magazine ocupaban un asiento. Una tecnología que se suplanto por casseteras y luego Disqueteras. Pero déjeme seguir. De repente los dos se vieron como arrebatados con el coche y al instante estaban en algo parecido a un gigantesco plató muy iluminado. Como no sabían que hacer se bajaron del coche, que seguía reproduciendo a los Karamasov, acompañados por la orquesta Chifla y se pusieron a bailar haciendo las mismas coreografias que se habían marcado en la exhibición: Tango, Vals y milonga.  Al terminar sintieron como una oleada de bienestar, algo indescriptible. De pronto  la luminiscencia se atenuó por unas sombras. Y Grasune aterrado se dio cuenta de que las sombras eran las informes cabezas de unos seres  de elevada estatura, que intentaban reproducir lo que habían visto. Un Momento mas tarde estaban los dos arrastrados otra vez al baile. Bailaban pero mantenían a medias el control sobre sus músculos repitiendo la coreografía con giros y volcadas extravagantes  hasta que tan inesperadamente como habían sido abducidos se encontraron otra vez en la autopista por la que venían. Los Karamasov cantaban "Azucar, Pimienta y sal". Grasune dudaba, al igual que Telma, su compañera con la experiencia. Pero todos sus músculos les dolían.
- Usted me esta relatando una abducción extraterrestre típica. Lo único que varía es que  el coche no se paro, que la música siguió sonando. Podría habérselo inventado.
- Déjeme terminar Sacamerdi. Seria muy pretencioso decir que los Karamasov hacían música.  Hay una especie de falso documental que circula por Youtube: ASCENSO Y CAIDA DE UN DUO PENOSO. Entonces yo creí que la conjura consistía en un plan de la C.I.A para dominar Latinoamerica poniendo  presidentes títere. Pero me equivoque. La verdad era mas aterradora. Los Karamasov decían que los habían abducido también, pero nunca nadie les creyó. Iban borrachos a cantar. Y además eran pésimos. En cuanto a Grasune, por esa época puso una academia donde  enseñaba giros, sacadas y disociaciones. Pero sin entenderlas. Grasune desapareció y la academia se incendió.  En una subasta me hice con el único articulo que se salvo de las llamas y le mostraré ahora.
Me muestra un C.D. a la cámara donde se ve dos tipos con cara de borrachos -  Alcanza a ver los nombres?. Estos son los hermanos Karamasov cantando con acompañamiento de la Orquesta Chifla.
- No la conozco.
- Es lógico.  El director de esta orquesta Rictor Lencina era un fanático de Ray Coniff y sus arreglos se asemejaban a los "Exitos Latinos". Para darse una idea busque "la Cumparsita" o "Caminito" en Youtube por la orquesta de Ray Coniff.  Orquesta Chifla era peor.  Pero no se detenga aquí. Esto fue lo que bailaron Grasune y su compañera. Parece  un C.D como cualquier otro.  . Aunque este C.D,y eso es lo extraño,  es un OOpart.
- Un opa?.
- No, un OOpart. Un "artefacto fuera de lugar" un anacronismo. Los primeros C.D salieron a la venta recién en los 80. Esto es además una copia con la carátula hecha en una impresora láser. De cuando los coches todavía usaban magazines en los 70.  Piense en lo que le digo.
- Me esta diciendo que los extraterrestres hicieron unas copias baratas del magazine de los Karamasov en un compacto regrabable y le dieron una a Grasune?.Lo que dice es una sarta de incoherencias. Que tiene esto que ver con la famosa conspiracion que dice ver hoy en día en las pistas?. Que carajo me esta contando?.
- Ahora voy a eso. Serenese. Tiene los ojos grandes.  Esta historia tiene mucho más aun.  Le dije que Grasune desapareció al igual que su compañera. He intentado verlo bailar en alguno de esos vídeos que se cuelgan en la red y no he encontrado ninguna referencia. Con Archie hemos rastreado para ver si por casualidad había algún material filmico del sujeto en cuestión. Todos los que pudo haber habido han desaparecido. Y sabe por que?
- Digamelo usted.
- Porque Ramon Grasune y Telma Morpugo no eran Copes-Nievees / Elvira-Virulazo.  Ni Paiva, Ni Vila. He llegado a saber por testimonios de gente de la milonga de aquella época que Grasune y Telma eran la pareja más espantosa que se ha visto en milonga y exhibicion.  No tenían idea del tiempo, del compás, del frente  y del publico. Se promocionaban entre los ignorantes como una joven pareja con energía. Grasune andaba por los 60 y usaba maquillajes que encubrían su cara maltrecha. Tenia una postura encorvada que elongaba con una faja. Usaba peluquín, era bravucon, vistoso y machista. Y la Pobre Telma le seguía el juego porque estaba enamorada. Dicen que Grasune, al igual que Copes le hacia lustrar los zapatos a Telma. Pero lo que el otro hacia con velocidad y como algo gracioso era el acto principal de Grasune. Me sigue?.
_Si. Pero no lo alcanzo.
- El baile ha evolucionado. La Técnica ha evolucionado. Y los alienigenas están entre nosotros. En verdad venir a bailar es un gasto oneroso, por lo que la presencia física es de momento escasa. Se ponen a bailar en las pistas como Grasune interpretando a la orquesta Chifla, la mala copia de Ray Coniff. Pero la mayoria de las veces solo proyectan su conciencia sobre algunos milongueros. Es entonces cuando se producen esos extraños giros desacompasados, esos movimientos que no tienen que ver con el tango. Y si con Grasune.
- ...
- Sospechamos que los extraterrestres que contactaron con Grasune pertenecen a  una raza que llamaremos los "Pargatas". Pero hay muchas otras civilizaciones alien implicadas.
- Pero entonces que quieren. Dominar el mundo?.
- Ah. Por favor. Quien querría dominar el mundo?. Si ya no nos quedan casi  recursos naturales?. No. No. Los extraterrestres solo quieren bailar. Pero lo que se baila en las milongas de hoy les parece horroroso. No lo comprenden. Ellos quieren bailar como Grasune con la orquesta Chifla. Muchas veces se ven en las milongas Diyeys que ponen algo imbailable. Y muchas parejas salen igual. Y hacen algo, que no es tango. Evidentemente están bajo el control mental de los "Pargatas". Les cuesta un considerable gasto de energía viajar así. Por eso no hay más.
- Pero todas estas paparruchas a que nos llevan. A que unos unos extraterrestres se enamoraron del baile de unos payasos y por eso andan modificando las milongas del mundo entero para venir a bailar aquí?
-  Lo que voy a decirle es espantoso. Pero antes déjeme poner el foco sobre esas parejas que se conocen en la milonga, van a bailar y luego desaparecen. Sabe por que?
- Bueno, se sabe. Van buscando algún cariño. Se enamoran, dejan de venir, van a otros eventos, ven la television. Pierden interés. Tienen hijos.
Me mira con expresión enajenada. Veo sus ojos brillando en el fondo del bunker.
- O son secuestradas por los extraterrestres y sirven como pequeñas cajitas de música vivas para regalar en eventos tangueros. Un recuerdo vivo.
- Pero.
- Es parte de lo inasible Y no podemos hacer nada. Peor eso es nuestro deber hacer algo. Y lo que se me ocurrio para frustrar los planes de los "Pargatas" ahora  que el tango comneiza a ser tendencia en sus mundo es simple y efectivo. Porque en algun momento descubriran los festivales, los fines de semana turisticos, las tangomaratones.
- Cual es su brillante plan entonces.
- Debemos proteger con nuestra vida y a toda costa a los inventores del concepto Low-Cost. Si alguno de ellos llegara a ser abducido tendriamos a 1000 millones de alienigenas sudorosos, gigantes y con peluquin queriendo disfrutar del todo incluido en el Gran Festival Tanguero Tierra.
- Usted esta chiflado.
- Riase, Riase payaso todo lo que quiera. Creen que el fin de semana alienigena es soportable. Pero un fin de semana largo "Pargatido" equivale a un año terrestre.
Un año ininterrumpido de amorfos alienigenas dándole codazos en la milonga y marcando tecladito,  Eh?. Eh?.  Que además vendrán a llevarse sus souvenirs tangueros vivos para ponerlos en cajitas musicales y regalárselos a sus amiguitos.  Mientras me mira con demencia extrae el papel aluminio de su gorro y con el envuelve una merluza , unas patatas  y  un salteado de verduras todo congelado. Hace el ademán de dispararme con el dedo y luego la comunicacion se corta. Goodwin cierra la maquina, la limpia con un paño aséptico y luego me da las gracias animándome amigable pero firmemente a que me vaya.
- Goodwin. usted cree todo esto?.
Me mira y dice - Mientras me pague el señor Paranoide es dueño de hacer con sus creencias y su locura lo que quiera. No se olvide de comprar el libro. Pronto sale por "el Croto" .
 Salgo a la calle.  Con toda la sarta de pavadas que me largo Paranoide necesito la vulgaridad y la normalidad de una milonga normal para sacarme de encima la engañosa sensacion de haber sido víctima de una nueva farsa. En la barra unos tipos hablan alto. En la pista  dos profesores espontáneos se cruzan ostentosamente explicando con detalles erróneos lo que hace mal la compañera.  Y adentro, girando hacia los bordes hay un par de  vórtices de pelados con vaqueros que topan a todos y no se disculpan.
Y mientras tomo el vino no hago otra cosa que pensar en Grasune, en los 1000 millones de sudorosos alienigenas pisando sin compás. Y en el Low-Cost.
Será verdad?

martes, 7 de marzo de 2017

"EL TIEMPO NUNCA ENSAYA" TANGO DIVINO III - Por Catulo Bernal

La tercera sala del Festival Tango divino tenia un rutilante verde y brillaba de alcohol y romance como un poeta sacrificado  a la decadencia.  Era una selva  de milongueros  de diseño entregados al rito en cuerpo, vestimenta y acto.  Vi muchos organizadores de milongas y festivales, productores, generadores de eventos, cantores y artistas que exhibían sus  proezas con glamour y grandes galas sin haber hecho casi nada, como no fuera ese ingente gasto de energía canalizado en Pertenecer.    Todo un lateral del salón estaba dedicado a puestos de vestidos, trajes, zapatos, complementos, viajes, créditos y dudosos negocios de difícil concreción. Parecía un zoco en el que se regateaban los productos y se vendían al mejor postor almas y amistades. Y allí estaban El Indio Martín, Pibe Pelandrun huidos de Milonga del Oriental siguiendo mi impulso de buscar a Helena en la ultima pista. Y también las muchachas Laura, Lara y Sofia, con las que compartiamos  viaje.  La barra era un bloque  de cristal  y parecía como si alguien hubiera sumergido el hielo del vaso de un gigante en mate cocido. Las botellas de Fernet, menta, Gin y wisky se alineaban en los estantes junto con muchas, muchas otras de absenta en diferentes tonalidades. Las empanadas se parecían mas a pasteles de avutardas o empanadas de Cornualles que a las criollas de siempre. Demasiado sofisticado  para ser apetitoso. Pero quien sabe.  El Pibe Pergamino, único espécimen milonguero que gusta del anís en tandas lentas se pidió curioso una absenta, que vino con fósforos de cera, azúcar, cuchara de plata y toda la ceremonia. Los demás, llenos de vinos y pizzas fuimos  a buscar una mesa cuya función principal era iluminar a sus comensales.  En la pista las parejas  bailaban desplegando sus trajes y sus pasos recién comprados esperando el espectáculo principal. El escenario vacío estaba flanqueado por dos grandes cartelones, como si de un combate pugilistico se tratara: Por un Lado con sus patillas, su gafas y su cara desparpajeante la reencarnación de Tita Merello: Osvaldo Malandra. Por el otro con su imponente estatura y piel bronceada por la leña y la parrilla el uruguayo Aldemar Pococho, poseído por el fantasma de Libertad Lamarque desde que un ventilador de techo le diera en medio del cerebro. Confesaré que estaba alborotado esperando este inigualable espectáculo?. Pretenderé que los apremios de la primera pista se me habían apaciguado desde el "supuesto" Bahía Blanca compartido con Laura?  Tanta etiqueta predisponía a la contemplación y a ejercer el agradable arte de enlazar pensamientos en buena compañía.  Martin se había transformado en el brillante Indio de mundo de conversacion curtida.  Pelandrun observaba acotando con alguna fúlgida frase y yo miraba - principalmente a Laura - con mi espíritu de la escalera a cuestas .  La típica Victor sonó con acordes raros y vi que junto a los instrumentos se habían materializados en el escenario los músicos de la orquesta  "Los Enajenados del Compás"embutidos en una especie de trajes blindados de gomaespuma negra.  Un presentador enjuto con un sombrero mejicano salio desde los cortinados. Los que bailaban se dispusieron a pie de pista como se suele hacer en festivales cuando van a exhibirse las estrellas del evento.  Los que se creían gentes principales  se subieron a las mesas de grueso cristal iluminado, para ver o para que los vieran. Laura subió y por un instante la vi casi como una vestal griega con la ambarina luz rebotando entre sus ojos grandes, su vestido azul y su enigma. Creo que se sintió incomoda porque enseguida bajo y se unió a los demás que contemplaban de pie entre los focos y la pista.  El presentador  se largo a versear unas rimas que no se entendieron y dio paso a Malandra y Pococho que avanzaron monoliticos  hasta sus respectivos micrófonos.  Un fotografo que reconoci como Zoilo C.  Duceme iba sacando instantáneas para promoción del festival alternado escenario con mesas. Y entonces se apagó el verde residual y los músicos comenzaron a tocar algo que sonaba similar a "Milonga Porteña". Tocaron cuatro veces la primera parte hasta que la impostada voz de Malandra acostumbrado a pisar directamente sobre versiones instrumentales de las grabaciones comprendio por fin que tenia que cantar no por convicción sino siguiendo un gesto somero pero enérgico del bandoneonista.  Pococho en tanto esperaba el relevo y en la estrofa correspondiente se soltó con la seriedad  y la fina voz de Libertad Lamarque.
Pergamino, Pitón Pipeta, y El Filosofo
 Hubiera sonado bien si Malandra no hubiera cantado también robándole protagonismo. Los músicos se miraron confundidos y en vez de cambiar a los acordes de la parte B: "Ayer amor me pediste, pero ya estamos en hoy" se quedaron en la primera, siguiendo el ímpetu de Malandra que volvió a empezar como si se hubiera acabado la forzosa introducción.  Volvió a pisar a Pococho, el único que hacia bien su parte. A la tercera vez que sucedió lo mismo Pococho desistió dejando cantar a Malandra que también se calló dejando a la orquesta sola. Entonces se oyó una sonora puteada con la fina voz de Lamarque y luego  un " te voy a matar atorrante" . Ante la sorpresa de todos Pococho se fue directo al otro lado del escenario buscando la garganta de Malandra que en vez de saltar a  la pista se puso a correr en círculos arriba del escenario mientras los músicos atacaban la parte B, ahora que  no venia a cuento. Tres vueltas dieron por el borde como si un Hector Patilludo huyera de la ira de un Aquiles Uruguayo con la banda sonora de una acelerada orquesta de cine mudo. El presentador del sombrero quiso acabar la carrera y la detuvo de la peor forma: La punta del ala  le dio  Pococho en el ojo y le hizo perder pie. Dos metros de parrillero se fueron a la pista. Cayó sobre la cabeza.   Y allí quedó tendido y nada más. Hubo unas risas. Los Lusiardianos nos miramos preocupados. Un par de samurais vestidos de enfermeros se llevaron a Pococho casi a la rastra acompañados por el presentador del sombrero.  Malandra volvió a la canción, pero el violín y el contrabajo estaban disparados y  el hombre con el cansancio de la carrera no entraba a tiempo.   Comenzaron a llover desde todos lados chiflidos y rodajas de Limón provenientes de gin tonics.  Una dio de lleno en la nariz del cantor que con su voz Merelliana dejo de cantar y con los ojos llenos de lágrimas soltó:  "Ustedes no sirven para isleros" abandonando el escenario. El del sombrero  salio entonces y paró a los músicos. "Amable Publico, El señor Pococho está bien. Lo están llevando al hospital por prevencion, pero está bien.  Aquí no ha pasado nada.
La multitud aplaudía y se reía.
El presentador con cara de alivio se animó.  "Conga, conga Conga, que siga la milonga. Toquen muchachos" dijo y desapareció otra vez por los cortinados.   Los "enajenados del Compás" se miraron y atacaron una tanda de tangos  bailables. Pero cada uno tocando un tango distinto, y al unisono.  Los de las mesas agitaban las manos como seguramente habían hecho en sus "eventos" echados a perder por la falta de prevision y profesionalidad, haciéndose selfies de precipicio en el momento del desastre.  Los milongueros mas curtidos, que habían salido a la pista entusiasmados por la música en vivo por costumbre llegaban hasta el fondo y desarmando la cadencia y el paso se volvían a la mesa enojados. De alguna manera comprendimos que toda esa comparsa de malos organizadores había pagado para  hacer un exorcismo con sus imposibilidades.  Teníamos que seguir.
No podía irme sin ver el poema/consigna de R.Lamido, allí en la barra. Pelandrun me acompañó  porque quería pedirse una absenta para llevar. " A ver si de verdad si hago una rima punzante o me transformo en un cirrótico con chispa, como tantos payasos que se creían poetas y solo eran amantes del "Hada verde" acotó.
En la barra las figuras degustaban las delikatensens chorreantes y reían ostentosos. El libro del poema era demasiado lujoso para tan pocas palabras:
 "El Tiempo nunca ensaya"
- Tiene razón - Dijo Peladrun degustando el ajenjo -  No ahorres pulmones y resuello esperando muchas vueltas, porque por ahí la carrera es corta.
- Eso le inspiró la absenta?
- No. Le pasó a un compañero de secundaria. Corría los ochocientos metros en la pista de atletismo ahorrando respiracion y el profesor le hacia señas desesperado apurándolo. El tipo lo contenía con mesura y tranquilidad.  Después se enteró que la carrera era de 400. Llegó ultimo.
En la pista no quedaba nadie bailando. Un abucheo compacto  tapaba la parafernalia musical de "Los enajenados" que aparte de malos músicos eran obstinados. Los mas recalcitrantes "artistas" que además eran autores de los peores despropósitos milongueros iban hasta los "Stands" buscando objetos arrojadizos que estuvieran en oferta.  El grupo nos esperaba al costado de la puerta de salida que daba a una escalera en tonos anaranjados. Un samurai con la expresión más triste que he visto conversaba con El Pibe Pergamino.  Piton Pipeta  le preguntó si se podía volver a la primera pista  pues su mujer ya estaría llegando de la radio a la casa.
- En cada sala hay un baño y una salida. Tenemos problemas porque algunos borrachos o miopes se equivocan  de puerta y terminan en la calle. Incluso a algunos les cobran de nuevo.
- Por ahí a Vieytes y Luconi les pasó eso. En todo caso voy para alla y si me disculpan me salgo de festival y milonga - Dijo Pipeta.
- Piton, por que no pregunta también por Pococho?. Tengo ganas de salirme con usted.
-No se preocupe Catulo. Si dicen que esta bien estará. En todo caso voy  a ver a donde lo llevaron y mañana vamos todos de visita. Si llegó hasta acá siga. Helena lo espera.
Mire hacia las muchachas, pero estaban conversando con el Indio Martin.
 - Tome, tome. Si lo ve al cantor dele esto - dijo el samurai alargandole una bolsa de papas fritas todas rotas -  Pero  esa... música. Esa...¿por que me tuvo que tocar a mi este circulo del infierno?
Parecía un tipo decente.
Pitón se fue.
El Samurai tenia lágrimas en los ojos.
- No llore. Pococho es un tipo duro. Le cayó un ventilador en el marote y no le hizo nada dijo Pergamino.
- No. no.  Ustedes no comprenden.  Son los nervios. Todos los viernes es lo mismo. Son buena gente, pero nunca tocan bien.   Yo tengo los nervios destrozados. Tener que soportar esto. Y por esta plata.  Son buena gente y voluntariosos. Yo ya no puedo consentir esto.
El hombre sacó una guitarrón de algún lado  y acomodandose el traje dijo: Perdonenme. Tengo que hacer frente a mi destino.  Adiós.
Se encaminó hacia el escenario como si fuera Gary Cooper en la desierta calle del pueblo a enfrentarse con los bandoleros. Iba con paso firme  y la imponente guitarra venida desde el fondo apartaba  la embravecida marea de abucheadores imponiéndoles silencio.  "Los enajenados" con los blindajes llenos de manchas  dejaron de tocar y se fueron esfumando hacia los costados. Cuando el samurai subió al escenario no quedaba ninguno. Las manos de la multitud  llenas de souvenirs baratos y discos caseros de Malandra para tirar tipo shuriken quedaron detenidas en la espectacion.
 El samurai triste  miro al frente,  levanto la guitarra y comenzó a tocar.
Estábamos en el pasillo cuando identifique que era. "El artista" de la película "El Ultimo Payador" y  Homero Manzi. 
Con  voz desafinada de violetera pasada de copas  y sin posibilidad de redención   cantó:  "El arte es un tormento que Dios Pone en el alma".
Pobre desgraciado.
Mientras subíamos los anchos escalones hacia la próxima pista comenzaron a oírse los primeros abucheos y el sonido compacto de limones enteros. Los discos de Malandra volaban sin control.
Pensé en todas esos que habían venido a mostrarse. Y en todos esos que solo venían a tirar cosas. En Malandra cuando se quebró. En Pococho que se había quedado quieto mientras la turba se reía. En las carreras que corremos sin entregar todo, como si fueran muy largas,
El tiempo nunca ensaya.
Y la vida que puede escaparse de un golpe por más que uno se empeñe en hacerla un acontecimiento controlable, tampoco.

jueves, 2 de marzo de 2017

VEINTE SEGUNDOS DE LOCURA MILONGUERA- Comentarios de libros por El Coya Gurrietes Borges

Cuanta felicidad me dan las publicaciones de editorial "El Croto"!. Que seria de nosotros sin sus esperpenticos intentos por hacer llegar a la mayor cantidad de gente posible los afanes literarios de los tíos, primos, sobrinos y amigos del dudoso editor y poetastro Dalmacio Ganci cuyo verdadero  nombre se sospecha pero se mantiene en la sombra por miedo a una prolongada internación ambulatoria!
Así, con la enjundia y el tesón de esta esforzada editorial he llegado a llenar un estante entero de libros que son una fuente de insospechada diversión en tardes sabatinas o en días aburridos de milongas suspendidas. Viva "El Croto" y largas carcajadas a nosotros. Gustosamente pago por ver su adictiva bazofia. Tengo alertas permanentes en el ordenador para que no se me escape ninguna de sus diabólicas creaciones. Y así, enganchado como un adicto vi - confieso que babeaba mientras lo pedía - el nuevo emprendimiento, otro hijo retorcido y jorobado que nos arrojan directamente desde las cimas del Monte Olimpo a cabeza descubierta: VEINTE SEGUNDOS DE LOCURA MILONGUERA , de un tal Patroclo Cantelmi. Paso a relatar a continuación esta maravilla del intelecto apagado.

VEINTE SEGUNDOS DE LOCURA MILONGUERA  es un libro de micro relatos. Tan micro que cada una de las historias que componen el volumen de 483 páginas puede ser leído en menos de los veinte segundos del titulo. Un material perfecto para la selecta degustacion en los baños de la milonga y en las antesalas de la pista, mientras retiran borrachos de eventos anteriores o se acondiciona la sala después de la clase. En un prologo firmado por Bulber Kravinski - Otro de los seudónimos que suele utilizar Ganci, que aparte de mal poeta debe ser un tacaño - se nos informa que aunque las historias que componen el volumen pueden ser leídas en quince segundos dejan cinco "Para el entendimiento, la reflexión,   el regocijo de aquellos lectores que tardan dos minutos para pasar de una página a otra provocando  el odio de aquellos aventajados ojeadores de transporte público, que presumen de listos pero no han traído libro o simplemente para dejar un respetuoso margen de cabeceo cuando termina la cortina." Que el prologo mismo se explaye en 10 páginas de reiteraciones, justificaciones y tautologías es un claro indicio de lo que nos espera: una colección de empastes mentales regurgitados por un cerebro  cariado y que puede servir para aquellos seres aquejados de trastorno obsesivo-compulsivo que se apresuraran a medir cronometro en mano la extensión media de las cortinas den una milonga y las "historias" como pretensiosamente llama Cantelmi a sus fantasía embolsadas en bolsas de pizza.   La locura milonguera, que podría haber sido extraído de historias reales acaso más locas, se diluye en un ejercicio de ingenio sin originalidad. 

Pero juzguen ustedes mismos. He seleccionado tres historias al azar, todas malas, malas. Sé que los responsables legales de "El Croto" no pueden hacerme juicio por tener que responder a muchas demandas  anteriores que van desde Daños y prejuicios, dolo, trafico de influencias, malversacion de fondos públicos, asociación ilícita, plagio y estafa.

 " LOS VISITANTES, LOS FANTASMAS Y LA MILONGA DEMASIADO ANCHA.
En algún lado hay una milonga tan ancha que los visitantes desaparecen en los lados. Las muchachas con las que bailan sienten el estremecimiento de una marca mal dada y luego terminan la tanda  arrastradas por espíritus o sombras hechas de humo.
Son curiosos  fantasmas milongueros que jadean y parecen estar en complicidad con los rufianes roba carteras que acechan en las sombras.  "

"UN OBSESO
 Venia el primero  a desgastar los zapatos. Se decía que bailaba todas las tandas porque un adivino le había dicho que moriría si paraba. Otros afirmaban que obedecía a  una corte de hadas que le obligaban a danzar. Y otros que estaba gordo y que necesitaba hacer ejercicio. En su corto y fatal paso por la milonga vivió toda una vida. Igual que  Masimo Penini,  que bailaba solo dos por noche, obsesionado por  alargar su existencia sin  ninguna gracia."

UN ROMANCE DE MILONGA
 Acomodaba las piernas en imaginarios adornos. Respiraba a compás. Nos miramos. Nos sonreímos. Sentí el en aire un sutil perfume. La noche juntaba en su paño terciopelo mi corazón rubí y su gracia esmeralda. Puse tanta alma en el cabeceo que tuve un dolor tremendo en la base del cuello. Uno de esos paseantes sin paz se llevo mis esfuerzos. Otro cabeceador cercano la abrazo en "Una vez".
Se fueron juntos.
 El cuello me dolía menos que la soledad mientras volvía por las calles vacías, comiendo una empanada.

Concisos. Ajustados. Perfectos en su decadencia. La preocupación principal de Cantelmi, como se ve es la de llenar las páginas con estos esbozos sin poética y que no inquietaran ni agregaran casi nada al "vasto e incomunicado" - Borges dixit - mundo de las letras. Hacia la página 200 las historias se abren hacia otras historias posteriores en un juego de rompecabezas febril y Milyunanochesco que no llega a cerrarse acaso porque el mismo Cantelmi se olvido de su mismo artificio y los correctores estilísticos de "El Croto" estaban distraidos en la degustacion imaginaria de canapés y bebidas que son tan habituales en las presentaciones de libros donde la farándula literaria y los muertos de hambre se juntan en tropel.
 Hacia la pagina 267 el dudoso autor prescinde de las normas que con tanta rigurosidad se ha impuesto y apelando a un recurso tan descabellado que hasta a  Reverte Horrorizaria se larga sin más a escribir una historia larga que desgaja en 24 historias: LA NOVELA DEL DES ACOMPASADO INQUIETO 1, 2... Y así  hasta completar 24 episodios en los que un milonguero se refocila en la ronda con un aburrido monologo interior simulando ser Leopold Bloom, el protagonista del Ulises de Joyce, mientras suena "El tango es el tango" y los demás participantes de la ronda lo volean y ganchean sin piedad. 
Desde la página 400 en adelante las micro historias se transforman en recetas del tipo: "Mezclese un cuarto de pavote, con una camisa, voluntad y ganas. Agitese con muchas y variadas malas clases y se tendrá como resultado un futuro falso profesor ." Sentencias que parecen apropiadas para poner en las redes sociales en fondo de colores. Y que luego se transforman en seudo recetas de cocina tan ridículas como  montadito de Ceviche de Panga gratinado con Veloute, Empanadas de croqueta o  pizza de ciruela y Tofu. 
Uno podría pensar  - hilando muy fino - que las historia está oculta en los sucesos que se pueden desencadenar en las milongas que amparen estas recetas en sus barras.
Pero lo más probable conociendo a los responsables del "Croto" es que el tal  Cantelmi sencillamente se quedó sin ideas y apeló a una bazofia anterior o fue requerido por los servicios sanitarios y dejando inconclusa su "Obra maestra" la responsabilidad decayó en algunos  ebrios asistentes de segunda fila a la kermese literario-milonguera que con cada estreno montan los responsables de la editorial.  
Al igual que el arte de Tapa y el titulo, que parece adaptado del Libro precedente de Felipe LLovregat "En las milongas de la locura".
En todo caso y si van a comprar como un regalo gracioso el libro no intenten bajo ningún concepto hacer las recetas.
Se arriesgan a ser detenidos por terrorismo alimentario.



viernes, 17 de febrero de 2017

LA DANZA DEL "SÉ" (AVENTURAS EN EL FESTIVAL TANGO DIVINO 2) Por Catulo Bernal

La segunda de las pistas del Festival Tango Divino era  similar en todo a la Darienziana de la que habíamos escapado en pelotón, luego de que cayeran los decorados azules y pudiéramos entrar con una contraseña remanida. Esta segunda pista era purpura y las artesanías de decoración tenían un acabado un poco mejor, aunque los brochazos y las desprolijidades se notaban mas, acaso por la iluminacion: focos de luz negra discotequera que abrillantaban los ojos y los dientes de todos aquellos que no estuvieran bailando iluminaban el entorno de la pista. El decorador responsable del festival había utilizado unos groseros cortinados hechos con polietileno carmesí, que colgaban  como un dosel bajo sobre la pista protegiendo de la luz el abrazo de una cantidad indeterminada de parejas que bailaban con una  musicalidad llevada casi hasta el manierismo. Esto hacia que a simple vista no se apreciara casi  ningún tipo de avance por la ronda  como si todos los implicados tuvieran una porción de pista asignada en la que se solazaran coreograficamente. A los costados en las mesas había bastante gente ocupada en la contemplación de los bailantes, contemplación que no estaba exenta de critica y carcajadas pues el nivel de casi todos era lamentable  y afectado por cierta payaseria. No obstante había un goce casi absoluto en la forma en que se permitían danzar al compás de Bahía Blanca de Di Sarli, música que parecía salir directamente de las columnas y sin que pareciera haber concurso de pinchadiscos.  Me pregunte como se las arreglaría los señores Mawartz del melancólico hostal Milonguero sobre la colina de las vizcachas - la señora Mawartz con su elevada estatura sobre todo -  derivando por debajo de esos jardines colgantes de bolsas de basura.
 La barra tenia el mismo emplazamiento, aunque con la luz de los focos las bandejas blancas en donde reposaban las empanadas destellaban tenuemente con un color parecido al que vi una vez en la portada Minotauro  de "El Color que cayó del Cielo" de Lovecraft.  Las copas de vino,  los tanques de fernet  y las botellas licoreras compartian esa tonalidad. Quienes atendían  portaban  mascaras de un cantante  que ninguno de la comitiva supo identificar. Desee tener con nosotros a Papaguachi, que es entendido en estas cuestiones, pero el hombre ya estaría durmiendo o repasando su programa de radio. La consigna de la barra anotada por el misterioso  Petrarca R. Lamido era:           
                                 " Aquí estas, y hasta aquí has llegado
                                    pero estas seguro de ser?
                                    Sé  ahí"
Un pareado malo, y una predica en contra de los preceptos filosóficos del filoso Pelandrun que solo se limito  a menear la cabeza.
Como habíamos entrado en  pelotón  nos mantuvimos juntos hasta que los subgrupos fueron apropiandose de mesas vacías.  Por afinidad las muchachas con las que habíamos bailado para escapar vinieron con nosotros a sentarse en una mesa. La morena de ojos grandes se llamaba Laura y las otras Lara y Sofia. El Filosofo Pelandrun se puso a dialogar con los de la barra para volver más tarde con una pizza  afirmando que sus procesos mentales requerían un gasto superior de comestibles.
 - La búsqueda de la verdad si no lleva implícita un regodeo gastronómico y un expendio postrero de gas noble, en cualquiera de sus formas  no es búsqueda ni verdad, sino teorizacion estéril - dijo atacando sin piedad la primera porción.
   Pitón Pipeta y el Indio Martín trajeron dos botellas de un Chardonay que brillaba demasiado. El Pibe salió a bailar, cabeceando a una milonguera que trazaba adornos al costado de una  columna. Vieytes y Luconi salieron a repartir tarjetas de sus "Servicios Milongueros las 24 horas" y a buscar un baño.  Me puse a conversar con las muchachas. Era un momento agradable. Tanto que no me preocupaba especialmente como llegar al siguiente nivel o pista del Festival Tango Divino.  Mire un par de veces a la puerta de salida, debajo de un gigantesco reloj de péndulo que parecía oscilar a compás pero no vi a ninguno de los samurais de la organizacion. Compartimos la pizza. Bebimos Chardonay. Hablamos de Omar khayam, poeta que Pelandrun admiraba. A pesar de las olivas que parecían fresas la pizza  estaba muy buena y entraba rápido como el chardonay.  Paseando la mirada por la ronda vi que el Pibe Pergamino se había abandonado también a los despliegues coreográficos . Esta pista del Festival Tango Divino seria repudiada sin duda por los milongueros tradicionales. Pero no había muchos bailarines de esos que se ven en las milongas de Tango Nuevo. Bahía Blanca seguía sonando y no supe si era el tango o el momento el que se estiraba.
El Pibe volvió alborozado.
- Es genial!. Muchachada, no se pueden ir sin probar la experiencia  - dijo mirándonos  a los bailarines.
Por un instante creí que sufría de alucinaciones producto del vino o el comestible. Pero no había comido o bebido nada. El Pibe seguía insistiendo con que bailáramos. Así que invite a Laura, con la que había bailado para salir de la primera pista.  Misteriosamente cuando formamos el abrazo comenzo otra vez "Bahia Blanca".  Me tengo por un bailarín pasable. Camino en el compás procurando ser austero, pero elegante. Por eso cuando nos soltamos a caminar me extrañó que el cuerpo no me respondiera. Experimenté como un estremecimiento y un temblor y de pronto todo yo estaba entregado  un frenesí coreográfico. Sentí que algo similar le sucedía  a ella, aunque sus movimientos no encajaban en principio con los mios. Entonces se produjo entre nosotros un encastre,  algo que iba mucho más allá de la conciencia  y que se metía directamente en el complejo sistema nervioso central y nos hacia derivar en conexion, pero sin que hubiera ningún rol establecido. Ni se me ocurrió luchar contra los movimientos. El cerebro se había ido y nos había dejado a los dos a corazón pegado.  La comunicacion  comenzo a darse a un nivel de contacto  más intimo, lleno de propuestas y sugerencias compartidas.
 Me gustaba mucho. Mucho.
Recordé el precepto misterioso de la Barra. "Se".
Y entonces comprendi.
 En una milonga normal hay muchas parejas o personas que van a mostrarse sabiendo o creyendo que bailan bien. Pomposos y arrogantes dispensadores humanos de técnica que ya no bailan sino que hacen un muestrario completo de su dominio corporal. En esta pista  todos eramos conscientes de nuestro cuerpo y bailábamos completamente compenetrados con nuestra historia,  con lo que eramos. Estábamos experimentando la adrenalina de una exhibición y una coreografía en un modo muy personal. Sabedores de que nos veían y nos criticaban descarnadamente.
Pero nada de eso importaba. Porque eramos libres.
Nunca me había sentido tan libre en una pista, y tan despegado de los que me veían.
Y fue al comprender e internalizar el concepto cuando nos alejamos completamente de la sintonía mutua y del concepto de la pista. Quisimos volver, pero ya era tarde y supimos - los dos a la vez - que aunque el tango seguía sonando debíamos abandonar la ronda.
- Uy... dije yo.
- Uy... dijo ella - que?
Hice un gesto, uno de esos gestos que expresan tantas cosas y casi todas ellas  perdidas.
Nos quedamos parados sin saber que hacer y después de un segundo  emprendimos el camino de vuelta.
 Mientras volvíamos  los ocupantes de mesas  nos felicitaban calurosamente, riéndose.
Supe que lo sentían sinceramente y sin malicia.
 Pitón y Pelandrun habían acumulado tablas redondas de pizzas y las botellas estaban medio vacías.
 El Indio volvió entonces  de la pista con Lara. Me vi reflejado un poco en su cara
  - Es raro" -dijo. - Nunca había bailado así  "Nueve Puntos".
- Ese tango se llama "nueve puntos"? - inquirio con inquietud Lara.-  Y yo que creía que era  "El amanecer"
- Tango?. Pero si es "Yo soy de San Telmo" un milongon de los que me gustan! - acoto el Pibe.
Todos los que habíamos bailado nos miramos, inquietos.  Si había ahí algún truco escapaba a entendimiento y lógica.
- Ustedes están chiflados - soltó Pipeta con su laconismo habitual - Yo lo único que escucho es una fritura. 
- Ruido Blanco - Confirmo Pelandrun. - Pero cada tanto vienen anunciando la exhibicion. Lo raro es que cambian los nombres a cada rato.  No sé ustedes, pero a mi me gustaría avanzar de pista. Mucho gasto. Además esta luz negra no ayuda a mis procesos gástricos y los pensamientos se me bloquean.
 Coincidimos por otros motivos con el filosofo. Debíamos pasar de pista.  Fuimos a buscar en la zona de baños  a Vieytes y Luconi  pero no los encontramos.
Decidimos dejarlos. A veces sus "servicios" incluyen escapadas. O palizas. Ya nos alcanzarian cuando pudieran.
Avanzamos hacia la puerta esperando algo que no sucedió.  Esta vez el camino de salida   se transformaba en un pasillo con muchas vueltas que subía apenas.    Las muchachas venían con nosotros y tuve la tentacion de preguntarle a Laura que tango había sentido.
O bailado.
Me contuve a ultimo momento. Miré hacia atrás. El despliegue de coreografías seguía pero nosotros ya estábamos lejos. Había tantas cosas inexplicables en el Festival que una más me distraería del propósito inicial: encontrar a  Helena.
Llegamos a la vista de la siguiente puerta. Esta vez la mano parecía tallada en la madera. Abrimos y entramos a la siguiente pista: un mundo de deslumbrante verde con sonidos Donatianos.  El escenario tenia un cartel del dúo Malandra-Pococho, los dos que se decían las reencarnaciones de Merello y Lamarque respectivamente.
 El Festival Tango Divino giraba otra vez hacia un nuevo delirio... (continuará).

martes, 7 de febrero de 2017

UN MILONGUERO EN HOLLYWOOD - Milongueros en el mundo

Queridos amigos de Lusiardo Tango Club. Mi nombre es Tintino "El negro", Fresco de la pareja antes conocida como Fresco-Escalise, especialistas en tango con corte. Si bien no destacábamos especialmente en las milongas de nuestra querida ciudad natal - que no diré por tener buenos recuerdos pero malos enemigos - teníamos nuestra pequeña escuelita y ensenábamos con cariño y amor forjándonos un porvenir que por los diferentes vaivenes económicos del país nunca terminaba por soldarse.  Así, en un invierno particularmente cruel donde abuse del crédito,  la credulidad de alumnos,  conocidos y nos admiraron  acaso inmerecidamente pero sin percibir réditos monetarios,  decidimos de común acuerdo con Manuela emprender la retirada. Parte de la decisión recayó en las alucinadas conversaciones que tuvimos en milongas con un ex-compañero de la secundaria y gran amigo  Ricardo Achanta de visita por V.la C. que residía en ese momento en Hollywood, ganandose muy bien la vida como productor. Quizá fue el vino, quizá la desesperacion de huir a la atropellada de una construccion arquitectónica vital que cuadraba perfectamente en los planos pero se desmoronaba ladrillo a ladrillo en el flojo cemento armado de la realidad. El caso es que el mismo Achanta viéndonos en la milonga nos propuso sin más ir a bailar a  Hollywood, donde según decía no había ninguno que se dedicara al tango. Deslumbrados por las visiones de gloria y las posibilidad de entrar en el mundo del cine aceptamos sin calcular los inconvenientes del viaje y de la empresa, tal era nuestra juventud. Ricardo se encargó el mismo de reservarnos los pasajes,  que pagamos con la venta de nuestras pertenencias. insistiendo en que hasta que tuvieramos todo atado íbamos a poder vivir en su casa de soltero, su chiki, como cariñosamente le llamaba, gestionando incluso una visa de trabajo por un año, prorrogable.
"Si, sale bien y estoy seguro que será así se quedan. Y si no tienen algo para contar a sus nietos". Nos decía entre tanda y copa.
No fue hasta llegar al aeropuerto de Fort Lauderdale cuando nos enteramos que nuestro destino no era Hollywood -  Los Ángeles - la Meca del cine, sino Hollywood -  Florida -  muy cerca de Miami, una prospera localidad cuyos mayores ingresos provenian del turismo y el juego. En dos horas cambiamos el mundo del cine por la diversión y los casinos. Igual estábamos deslumbrados. Centros de esparcimiento, diversión, casinos, las playas de Miami solo a 40 minutos en coche, el ingles extraño pero entendible de los residentes.  Todo nos entró por los ojos aderezado por la generosidad de Ricardo, que nos cedió gentilmente una de las habitaciones que alquilaba en un piso de protección oficial y nos facilitó un permiso que nos había conseguido para bailar en la calle. Quizá esa fue el primer indicio de la realidad que volvía a meter la cuchara en el balde de cemento. Pero Ricardo afirmaba con rotunda convicción  que muchos artistas que hacían con gran éxito el circuito por  los casinos y el Hard Rock, propiedad  de los Indios Seminola, habían salido de fortuitos descubrimientos ambulantes.
Salimos a bailar con la candidez y el entusiasmo de quien se cree dueño del mundo. Hacíamos muchas pasadas  cerca de los centros de esparcimiento confiando en encontrar afortunados jugadores y supuestos cazadores de estrellas que no aparecían por ningún lado.   Ganábamos bien, pero con los precios de comida y transporte junto con una  "desinteresada aportación por la gestión y los gastos de producción" que llegó a ser el 45 por ciento de lo recaudado en la calle, seguíamos parados en la precariedad.  Ricardo Producía todo el tiempo, pero nunca vimos a ninguno de sus artistas. Hasta  una mañana en que decidimos escaparnos a la playa y lo vimos vestido con un atuendo tradicional Seminola, vendiendo falsas artesanías indígenas en Madera y conchas marinas con las que engañaba a los turistas. Tuve una fuerte discusión con Manuela, que me acusaba de haber hipotecado nuestros sueños por culpa de un insensato. Descubierto, Ricardo nos contó que como indio falso se ganaba buen dinero. "Es una de mis muchas actividades".  Incluso me pidió una mañana que lo suplantara como falso Seminola mientras el gestionaba con Manuela un permiso suplementario "Porque nunca se sabe por donde salta el dinero" me dijo sonriente.   Me dio una licencia "al portador" . Y allí me fui a ganarme la vida, mientras ellos se encargaban de los aspectos administrativos.
En principio me fue bien. Vendí algunas cositas a unos alemanes y unos ingleses. Vi pasar también algunos Seminolas auténticos que desde sus coches  me desaprobaba con disgusto. Así y todo ninguno me dijo nada. Supongo que ahora que vivían en la prosperidad  luego de tantas décadas sobreviviendo en los pantanos se compadecian de mi  condición. Mientras, envalentonado con las ventas comencé a parlotear guturalmente pegando la lengua al paladar y haciendo énfasis en cada silaba. Vendí mucho más y el siguiente paso fue danzar voceando las mercaderías. Supongo que eso atrajo a la policía. Orgullosamente les presente mi licencia al portador. Y ellos también orgullosamente  me informaron que la licencia era falsa, que la visa turística me impedía trabajar y  me secuestraron toda la mercadería.
Volví a casa  entre furioso y deprimido. Había trabajado solo dos horas y perdido el material.  Pero sobre todo, lo que más me dolía era la mentira de mi amigo. Que ganaba con ese engaño?. Cuales eran sus oscuras intenciones?  Comprendi que la "producción" incluía permisos y licencias a otros ilegales. A saber que otros ilícitos estaría cometiendo.  Entre corriendo al piso y uno de esos ilícitos se me revelo enseguida en el cuarto y en la cama donde Manuela y el estaban "haciendo trámites." No se si esa calentura se había gestado antes, en las milongas de V. de la C. o el húmedo clima cálido de Florida propicio la traición.  El caso es que allí termino la historia de la pareja otrora conocida como Fresco- Escalise.
 Me fui con mi maletita, los dos trajes, un Compacto con tangos de D'arienzo y los pocos ahorros que aun conservaba. Manuela no hizo nada para detenerme. Pensaría en salir a bailar con el "amigo" o vestirse también de indígena para vender sus baratijas artificiales.
 Achanta tuvo la desfachatez de gritarme desde la ventana reclamandome que le dejara el traje y la plata del "porcentaje de producción" que le debía.
Con este negro panorama por delante hice lo único que se me ocurrió en ese momento: Me fui al Seminole Hard Rock Hotel&Casino  y me dispuse a dilapidar  todos los ahorros sin vergüenza. Mientras los tragamonedas me desplumaban sin piedad iba cantando "Suerte loca", pero pegando la lengua al paladar. Algunos franceses me tiraron algunas monedas, pensando que era un pobre indio. Gane algo y me fue a beber unos wiskis al bar.  Así pase una tarde dando lástima hasta que el gerente y el administrador del Casino, Seminolas de la cabeza a los pies se compadecieron de mi y en vez de echarme me pusieron a dormir en un cuartucho. Cuando desperté estaba en la reserva de Big Cypréss. hogar de los Seminolas de Florida y rodeada de pantanos y manglares, un bastión de la resistencia contra el opresor blanco que orgullosamente esgrimían junto con el merito de ser una tribu no conquistada. Se que en un momento me tomaron por mi tez oscura por un Blackfoot o un Creek. Podría haber esgrimido un parentesco Comechingon. Lo cierto es que al verme con el traje falso pensaron que podía trabajar para la reserva, aislada, pero que recibe muchos turistas entusiastas amantes de la vida silvestre y los modos de vida aborigen. Como la mayoría babean de entusiasmo, preguntando con curiosidad, comprando con avaricia  y  sin respetar las ancestrales costumbres Seminola  somos el clan  de choque: 6 indios falsos  encargados de recibir a los contingentes mientras los ancianos de la tribu,  los miembros de los clanes, y el consejo ocupado en la gestión de los muchos negocios de la corporación pueden dedicarse a lo que hicieron toda su vida: Cazar, pescar, vivir en armonía con la naturaleza, contar historias  y velar por las costumbres  y los intereses de la tribu.  Junto con el sueldo y un día libre que utilizó para bajar a los casinos de Hollywood (tengo descuentos y facilidades!) atravesando Los Everglades en motoneta, me han cedido un Chikee, una casa tradicional Seminola hecha de madera y hojas de palmas y que por semejanza con el tema de Pugliese me recuerda mi vieja vida Milonguera. Aquí soy feliz y no descarto alguna futura unión con alguna de las jóvenes de los clanes, a la que enseñarle los rudimentos del tango con corte. Quien sabe?  Los Seminolas siempre están innovando y adaptandose a los nuevos tiempos. Puede que ahora, con el nuevo presidente, vuelvan a estar en guerra con el hombre blanco. En todo caso aquí estaré.
 Si vienen a la reserva del Gran Ciprés pregunten por "Mono Loco".  En el camino al museo AH-TAH-THI-KI  me encontraran con mi autentico traje seminola cantando "suerte loca" con la lengua pegada al paladar e improvisando algunos pasos canyenguedos mientras el Consejo de Ancianos se parte de risa viéndome desde un claro del bosque.
Y si vienen traigan alfajores!.
                      Un abrazo milonguero de Tintino "El negro" Fresco "Mono loco".

domingo, 29 de enero de 2017

AVENTURAS EN EL FESTIVAL TANGO DIVINO (PARTE UNO)

Piton Pipeta, El Indio Martin, Vieytes, Luconi, El Pibe Pergamino, Diogenes Pelandrun y yo con mi tableta llena de versos a modo de lira. Siete hombres con el pecho erguido ante el desafío de un festival en donde retenían a Helena, La muchacha de la madreselva y el verso, prisionera de la perfección, según su ultimo mensaje que me había movilizado desde la cómoda silla de "Milonga del Oriental" hasta este sitio  que se abría a  nosotros en una pista mediana, llena de medianos bailarines que habían dejado de bailar y que coreaban como si de la cúpula del trueno se tratara: "Dos parejas entran, solo una sale". Parecían estar todos ensimismados en su letanía cuando comenzó una nueva tanda y esos rostros paroxísticos se soltaron otra vez al compás de nuevos tangos  de D'arienzo, algo que debía ser sin duda un error del dijey, pues la anterior había sido con Echagüe y ahora era instrumental.   Observando el salón vi que las mesas formaban una perspectiva rara  en V y que la misma pista era un triángulo isosceles que se estrechaba hacia el fondo siendo el extremo de dos metros como mucho, sin pasillo lateral y desembocando en un portón que comunicaba con una ancha escalera   custodiada por otro samurai malevo de mejor porte y que llevaría, supongo,  a la siguiente pista. Para que se entienda, no había paso ninguno desde los laterales hasta ese portón. Por un capricho del constructor o una idea del organizador había que pasar por el centro de la ronda. Y si no era bailando era casi imposible pues la concurrencia era compacta y no parecía semoviente. Dos malevos se chiflaban entre si  y amenazaban batallando con migas de pan que en parábola eludían las parejas de bailantes. Si era verdad que aquel festival era una concatenación de pistas superpuestas aquel era el primer desafío. Desafío que se me antojaba un juego que los concurrentes aceptaban gozosos jugar, pues subía las escaleras la pareja que  quedaba más cerca del portón. Pensando en todas esas particularidades fuimos derivando naturalmente hacia la barra donde los muchachos encontraron un asidero común y milonguero.  Unos decorados de cartón y cajas de frutas de madera, pintados en un símil bodegon daban al lugar un aire de antigüedad improvisada. Se veía por todos lados arreglos y añadiduras sustentadas en el poder de la cinta americana. El color dominante era el azul. Y el olor de la pintura aun persistía.  En la barra estaban las consabidas viandas, empanadas, pizzas y pastelitos, alguna pastafrola, una botella de fernet tamaño familiar. Dos camareros con máscaras de  Jorge Valdés. Al costado de la lista de precios había un libro parado y en el unos casi versos escritos:

     "el tango habrás de bailar
       y si de pista quieres pasar
       al extremo tendrás que llegar. "

Firmaba este engendro infantil un tal Petrarca R. Lamido. No supe que pensar.
 Seis vinos pedimos pues el pibe ya había cabeceado a una de las muchachas, que esperaban con ansiedad añadida. El brebaje  tenia el raro sabor de esas botellas añejadas y barata que están a punto de caer en el defecto y que uno busca mitigar aireándolo exageradamente  o acostumbrando el paladar al sabor pésimo. La lágrima no caía hasta un segundo mas tarde y esa distracción junto con una media nausea me hizo volver la mirada a la pista. El Pibe, que por lo común se acomoda a los huecos y ya no choca como antaño tenia grandes dificultades para avanzar.  Terminó la tanda y me confirmó algo que ya sospechaba. Los bailantes en su afán de llegar al portón y la escalera  aberraban los más elementales códigos corriendo carreras en el compás. Vi que todos parecían acatar la consigna de la barra. Ninguno salia bailando en mitad del tango. Me pareció ver que una pareja lo intentaba pero era empujada de nueva al maesltröm por el samurai.  Percibí algunos desesperados hartos del juego que intentaban entrar en la pista cerca de las mesas malevas, pero eran subsumidos pronto por el vértigo.
Si acatábamos las normas teníamos que salir  por fuerza bailando, cosa del todo impracticable con Pelandrun, Vieytes, Luconi y Piton Pipeta.  El indio es canyengue por definición, el pibe es el Pibe. Y yo me defiendo con mi cadencia Gardeliana.    La cortina duro lo mismo que la lágrima de vino al caer al fondo. Nuevamente sonó D'arienzo. El dijey no se equivocaba. En esta pista y en este nivel solo se bailaba D'arienzo.  Bailar?  La velocidad a la que se cabeceaba y el vértigo con que se armaban las parejas en la pistas era llamativo. Casi no había un solo segundo en  que quedara un hueco por donde llegar al portón custodiado por el samurai.  Los bailantes se empeñaban en su loca carrera y cada tanto se oía algún crujido y algunos ayes de dolor que terminaban con unos ambulancieros con mascaras de Alberto Castillo que acompañaban a los infortunados a la puerta por donde habíamos entrado. En sus devenires alguna pareja iba a parar cerca de la mesa de los falsos taitas, que los azuzaban de nuevo a la ronda, con chancletas.  El festival parecía un decorado armado para divertir a espectadores ignotos, un experimento sociológico o - San Finito Escabiadin nos ampare  - un estudio televisivo tipo Humor amarillo o el castillo de Takeshi en su aproximada versión original.  Me pregunté cuantos de aquellos necios habían pagado de verdad y cuantos respondían a un oscuro designio. Allí nos quedamos en comitiva, como moscas entre ranas. Raros dentro de algo aun mucho más raro. El filosofo Pelandrun sopesando las opciones dijo:  " Esto es un nudo gordiano y al igual que Alejandro debemos cortar el nudo."  Pero cada vez que terminaba una tanda y nos apresurábamos a la carrera para llegar al portón comenzaba de nuevo el tango y eramos reconducidos y empujados por los bailantes hacia los pasillos del medio, ante las carcajadas de las mesas llenas de graciosos y las amenazas de los de las chancletas.  Si todo esto tenia un propósito nosotros no lo veíamos, a no ser que estuviéramos metidos en una versión de una casa de los horrores milongueros. Con temor vi que Vieytes y Luconi siempre listos con sus servicios milongueros a labores casi ilegales  habían desaparecido. Sin ellos cortar el nudo gordiano era imposible. Se nos ocurrió al Pibe, al indio y a mi cabecear a tres muchachas y meternos en la ronda protegiendo en nuestra espalda como añadidos a los no bailantes Piton y Pelandrun que nos seguían como satélites. Miré brevemente a mi pareja, una morena de grandes ojos que me dio las gracias en silencio. Formamos el abrazo y allí nos fuimos a bailar en fila como una oruga en la ronda veloz en donde no escaseaban los boleos altos dados con todo propósito. Nos acercábamos al extremo del embudo Bailando corto y esquivando casi al taco y ya nos repelían de nuevo cuando se oyó un estrépito  y al unisono las falsas paredes pintadas de bodegon del fondo se vinieron abajo  causando confusión en la pista y casi aplastando a los malevos de las mesas, que se metían en la pista, atontados, a zapatear a cualquiera. De reojo vi volver a Vieytes y Luconi, que sin duda habían estado maniobrando para aflojar los troquelados. El samurai corría sin saber que hacer y nosotros, junto con algunos más atropellamos en formacion de cuña hacia el portón protegiendo a las muchachas. Oímos gritos y silbidos, migas que pasaron volando a la altura de la sien. Subimos las oscuras escaleras. En un momento mire a los costados y me pareció no ver la pared. Al fin llegamos a otro portal con una mano plástica con el índice extendido invitaba a entrar. Oí burlas, risas y zapatazos por la escalera. Un cartel anunciaba: "diga la contraseña para entrar". Mientras los ruidos iban en crescendo debajo nuestro fatigamos nombres de orquestas, cantores, tangos, consignas secretas y masónicas. ya sentíamos los pasos muy cerca cuando Pelandrun dijo a la puerta "La" y se abrió .Entramos unos veinte casi  cayendonos a otra pista con las mismas características triangulares, con parecidos decorados baratos pintados en purpura y con parejas extasiadas bailando Di Sarli. La puerta se cerro y oímos golpes y aporreos. Pero ninguno más entró. El vino me daba vueltas en la cabeza y No sabia aun a que nos enfrentábamos. Habíamos pasado a otro nivel. Y estábamos más cerca de Helena. Pero aún no sabíamos que era exactamente este festival Tango Divino que parecía el parque temático proyectado por un milonguero que de tanto ir a las milongas se había alterado. Como se dice, estábamos en el baile y teníamos que bailar. Cual seria el desafío de esta nueva pista y cuanto lardaría en llegar hasta Helena, pronto lo averiguariamos. 

sábado, 21 de enero de 2017

CATALOGO DE BOLUDECES INVERNALES MILONGUERAS 2017LUSIARDO TANGO CLUB PARA MILONGUEROS "PRET A PORTER"

Si. Nos dormimos en los laureles. Se nos pasó el estofado. Con el frío no atendimos  las innumerables quejas de los milongueros ricos que tienen tristeza y las madres desesperadas que no sabían que regalar. Pero ya está aquí con su multicolor papel adecuado para tapar rendijas y confeccionarse chalecos térmicos: El Catalogo de Boludeces Milongueras de Invierno 2017 Lusiardo Tango Club!!!!
Materia de lectura obligatoria en esas mañanas desveladas en lo que solo se puede pasear al perro, tomar un café con media lunas y entablar conversacion con cavernosos parroquianos. Y que mejor que este catalogo para Milongueros "Pret a porter", que en términos lusiardianos no es "listo para llevar", sino "Pronto a que te saquen por la puerta" por deshauciado. Muchacho, Mujeres. Actualizate!!!!!.

TÓNICO CAPILAR CON XEROTENO ANTI-RESPONSABILIDAD LENIN: No pierda el pelo y tampoco las mañas!. Si usted tuvo un pasado de gloria capilar y no le va la viril calva de un Yul Brinner o un Patrick Stewart Ya no hace falta que se ponga pelucas irrisorias o se pegue trozos de moqueta beige comprados en Ikea. Nuestro milagroso tónico capilar  Lenin Funciona!! Porque nuestros científicos de plantilla han sintetizado el A.D.N. de 584 milongueros de frondoso  pelo en pecho y 3 gatos de angora y el resultado no podía ser mejor!. Pelo Mucho pelo, para que lo confundan con el profesor hippie y pueda girar cual Nureyev con los cabellos al viento! Además lleva xeroteno que permite abandonar las obligaciones y salir a surfear o transformarse en una estrella de rock sin ningún tipo de culpa!. Tónico Capilar Lenin.  Si compra 6 botellas le regalamos 3 banditas elásticas con la cara de Carlos Marx para que no moleste a su compañera con las clinas al  viento. Para que pueda decir con la cabeza en alto: SI, SOY MILONGUERO Y NO TENGO DOS DEDOS DE FRENTE PORQUE USO TÓNICO CAPILAR LENIN!!!
 

LA PASTILLA DEL DÍA DESPUÉS MILONGUERO. Maratones de fin de semana. Festivales. Horas y horas de esparcimiento, camaradería, romance,  aventuras. Soñó meses con esta escapada y sus espectativas fueron muchisimo más grandes que sus vivencias.  La triste realidad de apocamiento y decepción vuelve como un martillo en la mañana del otro día. Y usted se siente doblemente frustrado porque prometió adrenalina pura a su corazón. Y su pusilanimidad solo le deparo muchas tandas mal bailadas, cabeceos no correspondidos, una milanesa con papas fritas con dos copas de vino de la casa, flan con dulce de leche  y muchos adioses que no tuvo que dar.  Pero con nuestra PASTILLA DEL DÍA DESPUÉS MILONGUERO FETEN-FETEN podrá recrear y cambiar los peores momentos, idealizando encuentros y matizando cicatrices  mientras pilota un Boeing 858, extrae una muela, realiza una operación a corazón abierto  o atiende a un contingente de  36 turistas que solamente tienen 25 minutos para desayunar antes de reemprender el viaje a Montserrat.  Porque nuestra pastilla del día después milonguero tiene A-traumatol que sella los malos recuerdos y los transforma en experiencias emocionantes. 42 vitaminas, oligoelementos, minerales y árnica montana triturada para mitigar los efectos de los pies fatigados. NO ES UN COMPLEMENTO ALIMENTICIO, NO ES MAGIA, NO ES DROGA.
ES LA PASTILLA DEL DÍA DESPUÉS MILONGUERO FETEN-FETEN.
 Poderoso anti-lastima recomendado contra toda angustia existencial.
(Se recomienda su uso responsable. Si comienza a tener sudoraciones o ve personas irisadas  acuda rápidamente a un veterinario)

RAJA-FALDAS INCISOS-PRECISOS. ( Un producto sugerido por Anabel Gutierrez Otero de Salón Pugliese)
 Cada falda tiene una historia de amor. Un color, un momento, una evocadora tanda Disarliana  y la luz penumbrosa de un vestíbulo milonguero. La mujer la prueba en un momento de pasión ensoñando sus infinitas posibilidades y sabiendo que con cuatro retoques, dos cortes y un hilván podrá encandilar a las envidiosas  muchachas, atontar a los paspados y abrir el mar rojo a zancadas mientras suena "una vez" de  Canaro-Fama y  el grácil movimiento se transforma en un vuelo perdurable. La pobre falda duerme su sueño de gloria, esperando junto a otras 50 prendas más el tijeretazo salvador, el mesías  sastre que en tres golpes ciña el talle a la cadera en un romance duradero de caída perfecta. Un momento que por falta de tiempo nunca llega y  se demora en probaturas y descartes por faldas viejas ya cortadas. Por eso nuestra ingeniera-costurera jefe Doña Higinia  ha desarrollado este CORTADOR INCISO-PRECISO. Hecho en silicona de primer nivel y con cuchillas adaptables tiene un regulador de talla. Bastara que tome la medida una vez y luego de un guillotinazo  podrá liberar el excedente transformando una posibilidad en un sueño de bienestar y elegancia. Porque el raja falda tiene un sellador de teflon que con la temperatura adecuada le ahorrara enhebrar la aguja y mal coser la falda, mientras cierra herméticamente la bolsita con el bocadillo,  las dos empanadas por si le viene hambre pos milonga o aprovecha el sobrante confeccionando divertidas corbatas para su pareja.
Dos modelos y un sueño hecho realidad: HOME  para tardes aburridas o visitas imprevistas y PORTÁTIL DONATO para eventos, festivales y exhibiciones de ultima hora.
Gracias Anita. Tu aporte hará Felices a muchas Muchachas!.

APLICACION - CELEBRITRON: identificador de falsas celebridades.  El muchacho de la puerta con su abnegada labor social pasa muchas veces por malos momentos. Viene cualquier bien vestido con porte o pinta de artista y  quiere entrar en la milonga con la clausula de popularidad: "Vos sabes quien soy yo?". Otras veces le cobra a eminencias y catedraticos que con humildad abonan la entrada cuando deberian ser invitados de honor y se expone a las iras del empleador. Para estos desagradables instantes de indecision y duda hemos desarrollado esta aplicacion que disipara malos entendidos y le chanceara el trato con los grandes. Porque con la aplicacion CELEBRITRON no hay lugar a dudas. Bastara que disimuladamente ponga el movil delante del personaje y la aplicacion detectara si hay oropel o fausto y  dirá con su voz Gardeliana: "Este es un artista papa-papusa" o regañara con voz Riveriana: "Este es un payaso con su mueca".
Se acabaron los colados de excepción! APLICACION CELEBRITRON, para que no se llene la milonga de fantasmones audaces que viven de pequeños escarceos con la fama o dejar afuera a los grandes y arriesgarse a que le digan en memorable cita Garciana "Mi ejercito, rompan todo!".

CUENTOS MILONGUEROS VOLUMEN DOS:  Ya se hablo de orquestas y cantores. Ya se fueron las copas y las anécdotas de grandes milongueros u ocasiones especiales. La conversacion decae  y el cerebro atontado por el alcohol y la fatiga no encuentra en la ocurrencia ni el ingenio el esplendoroso arte del dialogo inteligente. Es hora de apelar al compilado  de humor y los mejores chistes milongueros volumen dos del Pato Garré. Carcajadas de infarto y bromas chuzcas para deleitar a los amigos y a las muchachas con una catarata de alegría: El chiste de los tiradores para calzoncillos, el del loro Canyenguero, el del plomero Tirapan que fue a comprar pasos y pareja a la zapateria o el de la empanada con repulgue de aire para que vean que usted también pertenece al gran club de los Capos-cómicos.
Incluye un desplegable con 40 muecas apropiadas y un mini manual para hacer 8 voces diferentes. CUENTOS MILONGUEROS VOLUMEN DOS DEL PATO GARRE. IUPI PATI!!!.

RECUPERADOR DE TANDAS PARA DIJEYS: "EL CIELO TE CONFUNDA". Como musicalizador esta cansado de asistir a milongas que tienen las tandas que con tanto esmero usted utilizo en un bailongo anterior, detectando con su buen hacer el palpitar del ambiente y la temperatura emocional de la pista. Se las han copiado, las han hakeado, las han grabado con un movil o las han descargado en un  pin mientras usted iba al baño. Pero no se preocupe, con este nuevo adminiculo antivirus y anti falsos dijeys espías usted no solo garantizara la pureza de sus tandas sino que le dará una lección a todos esos arribistas indeseables que lucran con su trabajo. Porque el RECUPERADOR DE TANDAS PARA DIJEYS "EL CIELO TE CONFUNDA" tiene una función automática que opera a cuatro niveles: en el primero incrementa la fritura de la grabacion original, en el segundo posee una función ramdon que mezcla D´arienzos con Puglieses en el mismo tema, en el tercero sube y baja volúmenes y en el cuarto  desliza diálogos y gemidos de película porno.
Si!!!!. A esos indeseables canallas roba tandas ya no les quedaran ganas de robar ni las  cortinas. Y saldrán a las patadas por la puerta y la rechifla grande. 
RECUPERADOR DE TANDAS "EL CIELO TE CONFUNDA".
Y anda a cantarle a Gardel, Atorrrante!

LA BICICLETA QUE PARECE EL CACHAFÁZ:  los milongueros modernos de espíritu joven, esa ingente multitud de talentosos bailarines que frecuentan las milongas con su frescura y desparpajo han abandonado los caballos o los coches y se desplazan por los eventos en patines o con practicas bicicletas plegables. Porque les preocupa el medio-ambiente, son ante todo prácticos y evitan las aglomeraciones producidas por los coches contaminantes que han dejado atrás con envidiable ética cuando la concesionaria usurera o el banco han venido a reclamar los impagos.  Pero  los responsables del salón que los organizadores de la milonga alquilan para darle Tanturi a la noche no permiten con su intransigencia que las nobles bicicletas hollen el parquet encerado, amenazando en histérico enojo senil con apagar las luces y cerrar el bailongo. A ellos no les importa la crisis, ni la estatura moral del milonguero. En su cortedad  solo se preocupan de sus espúreos intereses capitalistas, su cera multinacional amenazada por el símbolo de la libertad a dos ruedas.
 Por eso nuestros ingenieros han diseñado esta Bicicleta plegable, única en su diseño ergonómico, que simula un milonguero dormido o entregado a la ebriedad.
 Si!!!!, con la BICICLETA QUE PARECE EL CACHAFÁZ y EL MONOCICLO BEBA BIDART podrá entrar burlando la vigilancia del cancerbero airado en el salón, simulando que arrastra al amigo alcoholizado y así ahorrarse malos tragos o exponerse al robo por exceso de celo del falso gerifalte no concientizado con el cambio climático o el derretimiento de los polos.
 BICICLETA QUE PARECE EL CACHAFAZ y MONOCICLO BEBA BIDART
 EL TOQUE DE ESTILO QUE FALTABA!

 Productos exclusivos de LusiardoTango Club. Catálogos reciclables y productos reciclados con tesón y esmero en contenedores posta. Cuidamos el planeta y el bolsillo. Y nunca nos vestimos de amarillo.
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