Y LA MILONGA NOS DESAMPARE... Pitón Pipeta llegó corriendo entre las mesas del Boliche "roñoso", donde solemos pasar las horas muertas jugando al domino cuando la vorágine de nuestro proyecto interestelar nos deja algún tiempo para la distensión. Venia afiebrado , como esos milongueros enamorados a priori de una pebeta , que no aciertan a encontrar el camino para su seducción y se desviven en nerviosismos y pelotudeos varios. Pero Pitón, que es hombre veterano en amoríos no estaba enamorado, había recibido un extrañisimo sobre hecho de un material que no es de este mundo, la confirmación segura y contundente de un hecho que venimos denunciando desde hace tiempo: No estamos solos, los hercolobusianos vienen por nosotros. Dentro del sobre, una esquela, una imagen en movimiento; sobre un paisaje imposible, en un rojizo intenso tres personajes que conocemos, saludando con la mano: En Primer plano, sentados Alejandro Latorri y el excampeón interprovincial de truco Tulio ...