Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como #tango

EL CARNAVAL VALENTINIANO DE LOS MAWARTZ

Se acerca carnaval san valentiniano. Hace una semana que el hostal milonguero de los señores Mawartz bulle en actividad descontrolada. No se trata solo de ofrecer un bailongo de disfraces, sino de trasladar ese espíritu pagano a las anodinas milongas cotidianas y mezclarlo en un festejo que no sea empalagoso y destaque como una celebración al exagerado y auténtico amor, no exento de pasados tiempos tormentosos, que se profesan. Para lo cual es necesario magnificar los festejos con todo tipo de subversiones de la rutina, que en el territorio Mawartz ya de por si es ligeramente extraordinaria. Será como es costumbre, lejos de la pista inclinada, insuficiente para la concurrencia vecinal, los diletantes milongueros y otros viajeros absortos que llegan al melancólico hostal, atraídos por la fama del doble acontecimiento. Si en otros años hubo desfile, antorchas, comitivas, bailes, procesión y desenfreno al aire libre al pie de la colina de las vizcachas, no será menos este año, en el que h...

EL FIASCO DEL APOCALIPSIS - Por Cátulo Bernal

EL viernes me levanté temprano, más o menos como a las once. No era cuestión estar durmiendo si se producía el tan ansiado fin de los tiempos. Desayuné con tres medialunas, naranja y café cargado con la ansiedad del que se sabe en el corredor de la muerte, a punto de apurar sus ultima pitanza.  Llamé a Rómulo, a Pitón, Pococho y Al indio, para que se estuvieran avisados y luego de escribir una oda al ultimo minuto del milonguero Palleja —en el que prolijamente describía sus elongaciones en la ronda hasta que lo trago una grieta en el subsuelo—, busqué al ultimo lustrín superviviente de la crisis, me fui a la barbería para afeitarme y a que me arreglaran el pelo y luego de una modesta merienda con sanguchitos de miga  —mi manjar criollo favorito—  me fui a la Milonga del oriental a esperar la debacle en primera fila. Confieso que así ataviado, solo en la mesa, sola mi botella, mientras sonaban los primeros tangos y los principiantes tenían tomada la pista con sus pasos p...