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«EL TIEMPO NUNCA ENSAYA» TANGO DIVINO III - Por Catulo Bernal

La tercera sala del Festival Tango Divino tenia un rutilante verde y brillaba de alcohol y romance como un poeta sacrificado  a la decadencia.   Era una selva  de milongueros  de diseño entregados al rito en cuerpo, vestimenta y acto.   Vi muchos organizadores de milongas y festivales, productores, generadores de eventos, cantores y artistas que exhibían sus proezas con glamour y grandes galas sin haber hecho casi nada, como no fuera ese ingente gasto de energía canalizado en pertenecer .      Todo un lateral del salón estaba dedicado a puestos de vestidos, trajes, zapatos, complementos, viajes, créditos y dudosos negocios de difícil concreción. Parecía un zoco en el que se regateaban los productos y se vendían al mejor postor almas y amistades. Y allí estaban El Indio Martín, Pibe Pelandrun huidos de Milonga del Oriental siguiendo mi impulso de buscar a Helena en la ultima pista. Y también las muchachas Laura, Lara y Sofia...

LA DANZA DEL «SÉ» (AVENTURAS EN EL FESTIVAL TANGO DIVINO 2) Por Catulo Bernal

La segunda de las pistas del Festival Tango Divino era  similar en todo a la Darienziana de la que habíamos escapado en pelotón, luego de que cayeran los decorados azules y pudiéramos entrar con una contraseña remanida. Esta segunda pista era purpura y las artesanías de decoración tenían un acabado un poco mejor, aunque los brochazos y las desprolijidades se notaban más, acaso por la iluminación: focos de luz negra discotequera que abrillantaban los ojos y los dientes de todos aquellos que no estuvieran bailando iluminaban el entorno de la pista.  El decorador responsable del festival había utilizado unos groseros cortinados hechos con polietileno carmesí, que colgaban  como un dosel bajo sobre la pista protegiendo de la luz el abrazo de una cantidad indeterminada de parejas que bailaban con una  musicalidad llevada casi hasta el manierismo. Esto hacia que a simple vista no se apreciara casi  ningún tipo de avance por la ronda, como si todos los implicados tuvie...

AVENTURAS EN EL FESTIVAL TANGO DIVINO (PARTE UNO)

Piton Pipeta, El Indio Martin, Vieytes, Luconi, El Pibe Pergamino, Diogenes Pelandrun y yo con mi tableta llena de versos a modo de lira.  Siete hombres con el pecho erguido ante el desafío de un festival en donde retenían a Helena, La muchacha de la madreselva y el verso, prisionera de la perfección, según su ultimo mensaje que me había movilizado desde la cómoda silla de Milonga del Oriental  hasta este sitio  que se abría a  nosotros en una pista mediana, llena de medianos bailarines que habían dejado de bailar y que coreaban como si de la cúpula del trueno se tratara:  Dos parejas entran, solo una sale .  Parecían estar todos ensimismados en su letanía cuando comenzó una nueva tanda y esos rostros paroxísticos se soltaron otra vez al compás de nuevos tangos  de D'arienzo, algo que debía ser sin duda un error del dijey, pues la anterior había sido con Echagüe y ahora era instrumental.    Vi que las mesas formaban una perspectiva rara...

UN PORCHE MILONGUERO CON ESCALONES ROTOS II (Preludio al festival tango Divino)

El tren se detuvo por fin a la altura de la pista en la Milonga del Oriental. Yo tenia una misión. Rescatar a Helena, la protagonista titular de mis desvelos de una demencial milonga en forma de festival todo en uno, con nueve pistas y nueve desafíos. Pude imaginar, que aquel sitio estaba lleno de bailarines bien pagados de si mismos, a juzgar por su  ultimo mensaje: Prisioneras de la perfección .  ¿Era aquel sitio como el infierno del Dante, como el viejo vídeo juego de kung fu Master en el que para subir de piso tenías que sacudirte una biaba contra el campeón, un taller de practica de la secta de los tangueros sin descanso? ¿o simplemente  un truco publicitario para atraer a palurdos y enamorados como yo mismo? Todos estos pensamientos se agitaban en mi cerebro mientras subía el terraplén sembrado de ortigas para manotear la primera puerta a la que llegara.  Comprendan, En Milonga del Oriental no hay estación de tren, ni parador, por muchas promesas tardí...

BUSCADORES DE FANTASMAS MILONGUEROS - entrevista por Enriquito Sacamerdi

Lo siento. Quizá no sea esta la entrevista que buscaban. Pero me caracterizo por ser exageradamente honesto. Quizá sea mis improbables ancestros irlandeses, quienes, como  si fuera un héroe de gesta al estilo Cuchulain, me impusieron a los chancletazos (más efectivos que un Geis* celta)   esta veracidad compulsiva, so pena de deshonra.  Quizá sea solamente estupidez. Cuando en la redacción de Lusiardo me propusieron esta entrevista pensaba encontrarme con los muchachos del programa BUSCADORES DE FANTASMAS   de la Televisión Americana que con cámaras nocturnas y equipos de sonido se encierran en emplazamientos «supuestamente» embrujados o encantados a pasar la noche al oscuro en busca de «Lo más allá». Revisando las notas y las señas que me acercaron me di cuenta que los que iba a entrevistar son una versión criolla y un poco decadente del mismo formato. Los Buscadores de Fantasmas milongueros buscan también actividad paranormal en las milongas y la graban.  ...

UN PORCHE MILONGUERO CON ESCALONES ROTOS (Preludio al festival tango Divino)(Por Cátulo Bernal)

Era una de esas noches en la milonga del Oriental en que no parece haber ningún entusiasmo en los bailantes.  Nadie se jugaba a la aventura de extraviar el paso en un destello de genialidad que hiciera abrir los ojos de los principiantes, aguardando al costado de la pista un momento favorable para estrenar su tango, demorado por vergüenza y pudor.  En la mesa del dijey,  Loquito Piazzolla se esforzaba por imitar a Gabi Sodini o a Mariana Sánchez y su música sonaba lejana. Como la luz de un bote a la deriva esperando el rescate.  Un solo incidente con hielo y un esguince quebraban la monotonía de una ronda  en la que los abrazos  no deparaban la ansiedad de algún futuro acercamiento, una exaltación o tan siquiera un retorno a casa a pie rumiando una esperanza y un tal vez. En la mesa Lusiardiana conformada por Papaguachi,  Pitón Pipeta,  El filosofo Pelandrun y mi omnipresente tableta de anotar poemas, compartíamos una picada con elementos reseco...

EN LAS MILONGAS DE LA LOCURA de Horacio Felipe Llovregat (comentarios de Libros con el coya a. Gurrietes)

Hemos vuelto a la normalidad. La crasa y disoluta senda de normalidad infame por donde van las publicaciones de la editorial "El Croto" acoge en su margen un nuevo espanto. Palabra apropiadisima pues su ultimo hallazgo editorial apunta directamente al horror cósmico y lo envuelve en un indisimulado plagio disfrazado de ambiente tanguero. Se trata de "En las Milongas de la locura" de Horacio Felipe LLovregat seudónimo que encubre a un tal Samuel Orencio Bidón, que con su fanatismo quiere homenajear  al inventor del horror cósmico:  el escritor de Providence y creador de los "Mitos del Chulthu" Howard Philiph Lovecratf y a su novela "En las montañas de la locura". En biografía de solapa Bidón consta como  "Profesor de etnias muertas y tango canyengue, demonologo televisivo y también escritor",  actividades todas que a priori no parecen muy redituables ni conexas. Notese el "también" de la editorial que sugiere una vocación tar...