Ir al contenido principal

Un astro sobre la Milonga del Oriental - Por Yamate A. Zilencio


Amigos milongueros que seguís atentamente las alternativas del deambular cuasi peripatético de la muchachada que hace las veces de periodistas para llevar un poco de alegria al bailarin medio.
Nos pasó un caso.
Mientras se desarrollaba la "Milonga del Oriental del pasado viernes tuvimos la sorpresa de encontrar en uno de los bancos destinados al sueño de los pibes a un sujeto pintoresco y de todos conocido por su condicion particular de personaje con mayusculas. "El loquito Piazzola" se lo apela comunmente y dicen las lenguas desatadas que tiene la particularidad de moverse en el tiempo y en el espacio, con una diferencia minima pero sustancial.
Por el, que no estaba antes donde refiero, hubimos de enterarnos de dos noticias:
1 - La amenaza Hercolobusiana que pesaba sobre nuestro planeta se ha desvanecido completamente. Esto es a resultas de la labor titanica y heroica de nuestros delegados espaciales: Romulo Papaguachi, Catulo Bernal, los Hermanos Tito y Pelusa Nuñes,(a quienes se supone desaparecidos en algun espaciopuerto perdido de la galáxia) Pitón Pipeta y el indio milonguero, amigo de Romulo quienes con la sola fuerza de su sagacidad e inteligencia acaban de ganar el TORNEO INTERGALACTICO DE TRUCO.
Lo repito.
LA HUMANIDAD TODA SE HA PROCLAMADO CAMPEONA INTERGALÁCTICA DE TRUCO AL HABER VENCIDO NUESTROS HEROES (POR CIRCUNSTACIAS QUE REVELARÉ A CONTINUACION) A LOS COLOSOS HERCOLOBUSIANOS.
VAMOS TODAVIA.

2- La circunstancia que motivo la coronación de la embajada terricola como campeona de los diez mil mundos fue un desafortunado error de calculo en la trayectoria del hogar de los hercolobusianos. Esos miserables se disponian a chocar otro planetita del monton (diversion que hacen desde hace tiempo y que ha supuesto la desaparicion de muchas razas alienigenas) cuando por chocar equivocadamente con un pulsar fueron derivados por la perinolesca fuerza del mismo hacia el area de influencia de un agujero negro que los está devorando. Esa misma circunstancia hace que nuestros amigos milongueros se encuentren sin las ventajas del plegador del espacio Hercolobusiano que los llevó al asteroide Harrison para disputar el torneo. Esto implica que los muchachos posiblemente no regresen a la tierra o quiza vuelvan por el camino más largo.
Psaaran muchas milongas hasta que podamos verlos sanos y salvos por el barrio.
No obstante y por intermedio del "Loquito Piazzola" les iremos brindando regularmente una crónica de sus aventuras y vicisitudes espaciales, del propio puño y letra de nuestro literato Catulo Bernal.
Desde aquí animo a la gran masa milonguera para que hagan llegar sus mensajes de apoyo a nuestros amigos que se encuentran un poco alicaidos por la lejania a la que forzosamente se ven abocados.
Vamos muchachos!!!. Desde esta humilde cuna del firulete que es la Milonga del Oriental les brindamos todo nuestro apoyo para superar este trance dificil.
Sniffff.

Comentarios

Entradas populares de este blog

UN TAXI MILONGUERO PARA FIN DE AÑO

La puerta de Todo para el milonguero se abrió exactamente a las ocho y veinticinco de último miercoles invernal del año y me sacó del móvil, de la historia de odio y romance de Carmelite, el artista de moda, que en una exhibición unipersonal llamada Abrazándome se ganchó a sí propio y terminó corrido a zapatazos —la gente siempre utiliza lo que tiene más a mano— por la milongueridad de Cartón Junao . Medio minuto de reel y papelón en sentido contrario a la ronda hasta que el video se corta. 1.689.987 visualizaciones en dos horas y 6.578 comentarios fracturados entre una «obra maestra», un paso más allá en la historia del tango bailado, y haters  que prometen para futuras performances enriquecer la experience con harina, tomate y huevos. Proponen titulos como: Pisstango o Tangbodrio. Lejos quedaron los tiempos de Pocho Pizarro y su acto con las escobas. Lejos… Pasaron dos minutos largos. Supuse que quien había entrado estaba fascinado en la contemplación de los selectos ar...

A PROPOSITO DEL PIBE JACINTO

El misterio del pibe Jacinto Bailaba feo, pero nadie bailaba como él. El Pibe Jacinto fue el mito más extraño y fascinante de las milongas. La primera vez que lo vi, fue en los confines de aquella efímera milonga de Pocho y Beba, que anduvo desangrando noches inolvidables durante cinco años hasta que ya no fue. Yo paseaba la mirada por la ronda desde una mesa a la que se acercó para cambiarse los zapatos uno de aquellos viejos milongueros con un bolso de cuero al hombro, donde seguramente había un frasco de colonia, un par de pañuelos,   medias y algún libro ajado, además de algunos otros implementos útiles, porque siempre se sabe donde empieza la noche, pero nunca donde se acaba. Aquel hombre, se estaba calzando los zapatos cuando miró a la ronda, divisó algo, puteó entre dientes y, con el mismo empeño que había puesto para calzarse, se volvió a poner los mocasines de calle y se fue sin decir palabra. Miré a la pista. Una pareja avanzaba entre las armoniosas figuras siempre v...

UN TAXI MILONGUERO PARA FIN DE AÑO - III (FINAL) - Por Cátulo Bernal

Tenia el abrazo calido y una esencia salvaje, perfume de su cuerpo que noté en los primeros compases que bailamos juntos. Esa fragancia se unió a la mia en un complejo juego de aromas que, lo supe luego, quedarían en la chaqueta y volverían cada vez que escuchara «Una vez». Lo sé. En la entrada anterior escribí que salimos a bailar una tanda de Caló con Berón. Pero al llegar a la pista, de alguna misteriosa manera «Al compás del corazon» dejó paso a la Típica Victor y luego al tema de Pugliese con Moran. Y no supe como fué. Acaso estábamos bailando en tres niveles al igual que en mi visión veía realidades coexistentes. En todo caso, y a pesar del tiempo transcurrido, comprendí que un ansia desesperada por bailar había agudizado mis sentidos y todo mi ser palpitaba en una cadencia armoniosa y serena; que los dos estabamos contenidos en un movimiento orgánico que nos hacia bajar y subir por la melodía como viejos conocidos que se animan a explorar un juego de propuestas entre velocidades...