¿DE QUE MILONGA SE ESCAPÓ ESTE HOMBRE...?
Desviviamos el año en la milonga dominguera de Josep y Teresa, con el Pibe Pergamino luego de zamparnos unas empanadas picantonas, prevaricando tandas y anticipando brindis de navidad con los amigos cuando Raul nos confirmo que se había ido un dandi del tango, el poeta de la flor en la solapa, de inevitable y Byroniana elegancia. Fue, creo, en el momento del brindis, en el que todos alejamos la posibilidad de días malos haciendo un exorcismo de augurios y deseos, casi creyendo que sera posible, o acaso evitable un sino adverso si lo conjuramos, intercambiando sonoras y sentidas felicidades. Sentí, aun con la copa en la mano y la expresión alegre surcada de una sombra, que había disminuido, al glosar de John Donne. Que como poeta - o acaso manipulador de las palabras - me entregaba al duelo de un compadre, un compañero de viaje, uno de esos románticos caballeros que hacen ariete en la lógica y violentan con belleza la rutinaria malversacion de frases hechas en las que a veces nos sumerge lo cotidiano. Recordé algunas letras de sus tangos: La inevitable "balada para un loco" que el mismo Raul Interpreta en Barcelona como nadie, "Chiquilin de bachin", "Balada Para mi muerte" y el que mas me gusta "La Bicicleta Blanca".En una de esas mesas que lindan con la sombra y mientras apuraba las ultimas burbujas del brindis navideño que también era despedida o retirada, me pareció ver como un destello a Ferrer, perfectamente bien sentado detrás de su flor y bajo su discurso erizado en lirismo. Pero fue solo un instante o mi deseo, que como los buenos augurios navideños que se intercambian con fe pero sin esperanza, sustitutos de ruegos ante las horas que serán adversas y a las que nos aferramos cada año que pasa, terminó desvaneciéndose hacia la nada, perdiéndose en recuerdo en dirección contraria a ese blando terreno hecho de azar y de propósitos, que intentamos atrapar entre proyectos y siempre nos esquiva. Ese territorio que algunos llaman futuro y otros, acaso mas sabios, lo porvenir.
Comentarios