Y VA POR LAS MILONGAS CON SU EXTRAÑA FIGURA...
Bailaban una media de seis tandas por noche: una de vals, otra de milongas, cuatro de tangos, siempre de Pugliese o Disarli, con esa economía de movimientos que a veces denota perfeccionismo y otras simplemente ignorancia. Nunca se los vió juntos en la pista, se alternaban. Si bailaba "El profesor Brújula" "El golem" lo esperaba en la mesa, reconcentrado, la cara hacia abajo pero los ojos entornados hacia la mitad de la ronda. Si por el contrario "el golem" estaba bailando "El profesor Brújula se mantenía erguido en su silla, con los ojos apenas abiertos, en una inmovilidad sospechosa.
Esto llevó a la extravagante tesis de que "el Golem" era no solo apodo, sino su condicion natural, que el profesor Brújula, lo habia creado por artificios y que llevaba en la frente, bajo los cabellos la terrible palabra verdad - "Emet" en hebreo, a la que se podía modificar borrando la primera letra, lo que daría en consecuencia la palabra muerte. Piton Pipeta y el profesor Maradona, a los que atraen los retos, se propusieron sacar a la luz la historia:: se aliaron para bailando hacer caer al Golem y así como quien no quiere la cosa, atisbar si en la frente estaban grabadas sus palabras. Hicieron sanguchitos inverosímiles, dispusieron en su trayectoria boleados varios para que con ganchos lo hicieran tropezar. Todo fue en vano. El Hombre, demasiado consciente de su altura, caía sobre su eje como una pared de adobe hundiendose en el suelo. Al final, cansados de propiciar la caida, los dos sinvergüenzas concibieron la idea de enamorarlo incluyendo en sus planes a la Flaca Romualda. milonguera desgarbada pero de gentiles formas, a la que el Golem sacaba una cabeza y que siempre tenia dificultades para encontrar pareja. La flaca accedió, no por el misterio, sino porque el Golem le había gustado siempre. En la noche en que se desvelo por fin el enigma el "golem" impugnó sus costumbres, bailando casi todas la tandas con la Flaca. Luego se fueron a la mesa, en donde los esperaba "el profesor brujula". Apenas se sentaron se lo vio al profesor iniciar una retirada hacia el costado de la parrilla, en donde se quedó sentado, mirando como los chorizos progresaban en su carbonizacion. Los muchachos parrilleros no se dieron cuenta que estaba allí, atareados en la presentación de viandas y achuras. En tanto en la mesa, la pareja comenzo a hacerse discretamente caricias, soslayados por Piton, Maradona y Romulo Papaguachi que habiendose unido a los tunantes curioseaba, por no tener otra cosa que hacer. En un momento la flaca le retiro los pelos de la Frente al Golem. Pero ahí no había ninguna palabra escrita. Un rato más tarde, los dos se fueron y nadie más los volvió a ver.
A las dos y media de la mañana, mientras el uruguayo Pococho avivaba el fuego para arrebatar un matambre que se hacia esperar, una chispa cayó sobre "El profesor Brújula". Se oyó como un siseo y la piel de la cara se le achicharró literalmente. Un surco negro le recorría la cara y los muchachos, lo apagaron con un vaso de vino aguado. Luego se comprobo que el profesor era en realidad un muñeco de goma, de controles sofisticados que había inventado el Golem para distraer su melancolía. El mando a distancia, lo encontraron después, olvidado, bajo la mesa.
El negrito "Virtudes" electricista oficial de la milonga y maquillador profesional, le reconstruyó la cara y lo utiliza a veces para desmontar algún panel o complacer, a alguna de esas extranjeras poco agraciadadas, que no faltan en toda milonga, para que no se vayan del bailongo sin bailar...
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