Ir al contenido principal

LA "SUSPENSION DE LA INCREDULIDAD" EN LA MILONGA Por Yamate A. Silenzio

EN LA MILONGA HAY QUE CREER



El el año 1817 el poeta ingles Samuel Taylor Coleridge acuña una expresión que se hará famosa para justificar las inconsistencias y desvaríos de la obra artística en general dando licencia a quien la disfruta para sumergirse plenamente en el goce estético de la misma sin interrogarse demasiado acerca de la vida amorosa del Dragón de tres patas o el souvenir de perlas de plástico que permite volar ida y vuelta a la luna.
Se la conoce comúnmente como la "Suspension voluntaria de la incredulidad" y queda expresada en el siguiente párrafo:

"Esta idea dio origen al proyecto de Lyrical Ballads; en el cual se acordó que debería centrar mi trabajo en personas y personajes sobrenaturales, o al menos novelescos, transfiriendo no obstante a estas sombras de la imaginación, desde nuestra naturaleza interior, el suficiente interés humano como para lograr momentanáneamente la voluntaria suspensión de la incredulidad que constituye la fe poética" (Samuel Taylor Coleridge, Biographia Literaria).

En los ámbitos de la milonga El conocido Milonguero Jose Joseee adscribió totalmente a esta expresión poética, justificando así sus inquietantes desenvolvimientos a lo largo y a lo ancho(aunque mejor diría al redor) de la pista.
Josee solía venir a la milonga ataviado de gris oscuro riguroso, peinado de crencha tirado hacia la nuca. La fuerza de su abrazo quedaba de manifiesto al observar los tendones y los nervios que iban de su codo a su mano izquierda.
En una infortunada noche de 31 de Diciembre cayó en una sanja por la que discurrían los restos alcohólicos del fin de año.
Lo rescataron unos jaraneros, que, pasados de vuelta iban a terminar la fiesta en la parroquia.
A partir de ese día Josee ya no bailó como antes.
Se le dio por ejecutar toda suerte de inverosímiles figuras de una estética vistosa aunque incomprensible. Relajó su abrazo y mantuvo con su pareja una especie de comunión invisible en la que los dos parecían acercarse y repelerse como imanes de igual polaridad.
A veces, en una milonga ligera, Jose se suspendia un minuto y medio sin mover ni siquiera una pestaña, y luego intentaba "alcanzar" el compás, como un tardígrado que deshidratado cien años hubiera revivido con dos gotas de vino.
Otras el paso se transformaba en requiebros cuasi robóticos como si la zancada fuera dada y estudiada al mismo tiempo, produciendo un estatismo Rodiniano que variaba segun quien lo viera y desde donde lo viera.
A las invariables críticas de sus amigos jose siempre anteponía la sentencia coleridgiana.
A los gritos de "que haces pascual, estas bailando como el ojete!" o "Que queres inventar negro?" Josee les retrucaba: "hay que suspender la incredulidad, fierita".
Josee desapareció una noche de carnaval. Los que lo vieron dicen que intentaba sacarse a bailar a el mismo en una bilocacion definitiva.
Años más tarde uno de esos milongueros filósofos que nunca falta creyo entender, a la hora de la cuarta botella, que todos los bamboleos de Josee eran producto de una interpretación cabal de la musica y la letra del tango que escuchaba.
Y también (un poco más tarde) creyó entender que además el bailarín coreografiaba las emociones del que había escrito el tango.
Y aunque no es frecuente, cada tanto viene algún voleado, que siguiendo la estela de Josee, intenta justificar un tango bailado como el orto, con la famosa y mal citada "suspension voluntaria de la incredulidad" de Coleridge.
(haganla extensiva, les pido, a esta entrada de porquería)

Comentarios

el loco el fullbo ha dicho que…
No entiendo a que se refiere este articulo. Si el tipo bailaba como el ojete como mucho más que suspender la incredulidad, habria que suspender al tipo de la milonga, al menos por dos partidos, parecibirlo con cuatro rojas seguidas, asi se le iba a pasar la boludez
Mariano Borges ha dicho que…
Si como el griego afirma en el crátilo, el nombre es arquetipo de la cosa, Jose Josee no seria su nombre verdadero, sino un seudonimo para no experimentar en sus carnes que lo llamaran a altas horas de la mañana para putearlo por desaprensivo
Arnaldo Bioi Cascales ha dicho que…
no se llamaba Jose Josee sino Ricardo Vernuncio, y supo jugar en San Lorenzo de win. En realidad bailaba con una pelota imaginaria que habia nombrado Jacinta, como Leopoldo Jacinto Luque. Solia venir a casa a comer los domingos hasta que mi vieja lo echo
indira Marley ha dicho que…
A esos payasos que la van de progres yo les diria una sola cosa, que vayan a a prender con Corchito Echesortu, que es el payaso oficial

Entradas populares de este blog

EL DOMINGO DE MARÍA

A esa hora ya no estabas, supongo.  No lo sabía. Ninguno lo sabía. Me puse la chaqueta azul eléctrico y fui al Flasmob en la Plaza Real, como en los dorados días del pasado. Como aquella vez en que algunos nos levantamos temprano para que nos filmaran actuando para el corto Tango for Money , encadenamos milonga tras milonga y terminamos como a las tres de la mañana comiendo pan tumaca en la milonga que Josep y Teresa hacían en El almacén de Domingo Rey. Bueno. Más o menos así.  Antes, en Barcelona, cuando llegaban los primeros calores, era una especie de tradición que hubiera milonga en la plaza, un sábado o un domingo a la tarde. Nos fatigábamos las canillas en las piedras. Y la gente miraba y miraba. Como ahora, con la gente espectante. Esperando para recuperar el espíritu de la vieja Milonga del Pipa , que después estuvo en Ramblas y de la que fui parte, en el Centro Gallego. Toda la semana había sido de alto vuelo. Un despliegue que empezó el lunes con la esperadísima vu...

UNA NOCHE DE MILONGA, SIN BAILE.

Después de un fin de semana de calor, tocaban en domingo dos clases con Sebastián de la Vallina, gran maestro y bailarín de Rosario, radicado en Roma desde hace diez años y nuestra Amaia Zugadi, profesora titular del Desbande : Espirales y El estilo , clases potentes donde los dos se lucieron y Sebastián además de desgranar su saber técnico, fruto de sus muchos años en la milonga de Rosario y Buenos Aires dio una impresionante muestra de su saber sobre la historia del tango bailado, desde sus comienzos hasta el tango nuevo y deslizó además algunas perlas sobre la situación actual de la milonga y cosas que hacen al estílo personal, algo que el tango de hoy parece haber perdido en pos de una precisión que abunda en técnica y deja de lado aquella impronta tan personal que los milongueros de antes nunca dejaron de lado. Si se los perdieron y los ven nuevamente anunciados, no lo duden. Disfrutaran de mucho más que pasos. Comprenderan que origina cada movimiento que bailamos. Al terminar la...

CATALOGO DE BOLUDECES INÚTILES NO VENDIBLES PARA MILONGUEROS VERANO EXTENSO - OTOÑO

  ESTOS PRODUCTOS  PARA LA MILONGA NO ESTÁN A LA VENTA. SON PROTOTIPOS INPROBABLES QUE ESPERAN LA MANO SUELTA DE UN MECENAS DISPUESTO A GASTAR SU DINERO EN CACHIVACHES QUE NO FUNCIONARÁN. FICCIÓN SIN FINES DE LUCRO (POR AHORA) ¡Sí! ¡Porque nos lo estaban pidiendo!¡Ya está aquí nuestro surtido de la alegría y la diversión! Porque en este tiempo nuestros ideólogos no han descansado para hacerle mejor a usted la vida milonguera. Aunque tampoco se han empleado mucho. Trastos inútiles en los que nuestros ingenieros del tango han trabajado sin descanso y sin ningun resultado. Inventos que le harán la vida más facil, en una realidad paralela en la que se vendan y funcionen por cambios gravitacionales.  Una plétora de ilusión malgastada al igual que la tanda de un mal musicalizador.  DESTILADOR DE CAMISETAS SUDADAS ZAPALAGA Un ingenioso adminículo anatómico y flexible en forma de tubo para adherir al extremo de esas camisas o camisetas de festivales de ingrato tejido que en ...