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NUEVOS POEMAS DE CATULO BERNAL.

BAILA, HACE POEMAS Y TAMBIÉN DA UN POQUITO DE PENA POR LAS MILONGAS... Hace tiempo que nuestro mayor poeta de plantilla Catulo Bernal no publica nada. Quienes lo conocemos sabemos que no es un hombre que se caracteriza por una obra extensa o por la facundia de sus creaciones. Además no ha tenido suerte. Tenia dos o tres carpetas en las que almacenaba  toda su producción y la dueña de la pension en donde vive, cansada de esperar que le pagara los dos meses que le debe, destino los poemas a  sus nietitos, que con crayones hicieron algunos dibujos que la dejaron momentaneamente tranquila. Conscientes del apuro de nuestro amigo por los poemas perdidos restauramos y recuperamos la mayoría de ellos e incluso llegamos a publicarlos en este Blog. Es mas. hicimos una rifa a beneficio a resultas de la cual pudimos regalarle para el día de su cumpleaños una tablet en la que ahora escribe. El hombre era medio Bradburyano pero lo convenció la comodidad del artilugio. Ahora anda para todos...

RISPULO HABITACHI, EL ARREGLERO DE LOS MILONGUEROS - Por Yamate. A Zilencio

MILONGA PARA  RECORDARTE MILONGA PARA ARREGLAR  Desde que el tango  es tango y el mundo fue y será una porquería, existen bailarines y bailantes,  estrellas, notoriedades, notables, desdeñables, payasos y patetistas. Las pistas de cualquier país polinizado por el tango están llenas de esta variopinta mezcla que permite disfrutar a los que sienten el ritmo en las venas o a los que les pica la garganta por el puro y  secreto arte de reírse de los demás, esa costumbre tan argentina que se practica en paseos, bares  y mesas a las que dos o tres amigos apuntalan con una botella de vino

UN POEMA DEL DESPUES - por Catulo Bernal

MILONGAS EN SAN VALENTÍN El jueves fue San Valentin. El día de los enamorados. En pleno uso de mis facultades sensibles y alejado pecuniariamente de toda posibilidad de regalo material quise otorgarle un poema a la dueña de mi corazón. Desgraciadamente el mismo día, luego de pasar una jornada en vela desarrollando mis mejores metáforas y haciendo uso de una lucidez poética rayana en lo imposible no pude propiciar un encuentro con la damisela que me tiene melancolizado

La historia de Norberto "Golem" Lubliski

Y VA POR LAS MILONGAS CON SU EXTRAÑA FIGURA... Quienes frecuentan las mesas en busca de aperitivos para distraer su hambre y su soledad en compañía de conocidos, amigos o simplemente personas a las que causar pena para entablar luego una amistad de cuatro de la mañana y así ayudarlos a compartir su botella de vino con picadita de milanesa incluida los recordaran, dos milongueros de figura dispar: el uno bajo y atezado, de esos atezados naturales que solo se adquieren en prolongadas exposiciones al sol del tipo albañileril o campesino, los ojos juntos y la nariz casi inexistente, la raya al medio ajusticiada a cada lado por cuatro remolinos que disponían los cabellos a oriente, occidente norte y sur - de ahí su apodo: "el profesor Brújula" otorgado por  el turquito Abrahan, que pasaba por ingenioso y hasta urdia genealogias de apodos en virtud de rasgos faciales, estadisticas de gastos y variaciones atavisticas - la vestimenta ligeramente enbadurnada con tintes variopintos de ...

El indiscreto desencanto del payaso de milongas

Y PAYASOS DE MILONGA HAY MUCHOS... Quien más o menos los ha visto. Al borde de cualquier milonga proliferan cual matojos descuidados amenazando el transito de gentes menos vistosas y acaso mas efectistas. Suelen ataviarse de edades impostadas, queriendo reciclarse desde otras disciplinas como el pasodoble, la salsa, el kung fu o el matrimonio. Hartos de hacerse ver sin éxito en redes sociales o eventos sociales a los que acceden de colados luego de verlos programados en los periódicos que hurtan en bibliotecas o cafetines prueban suerte en el mundo del tango que para algunos es una segunda oportunidad y para menos la cuarta o quinta. Suelen llegar como llegan los desperdicios a las playas desiertas: en oleadas y contaminando. Ropas y conversaciones chillonas son sus señas de identidad. Han aprendido previamente todo lo malo de sus maestros y olvidado lo bueno. Son inexorables en sus secuencias de pasos. No caminan ni bailan: cumplen un esquema geométrico preconcebido sin escuchar la mú...

EL FIASCO DEL APOCALIPSIS - Por Cátulo Bernal

AUNQUE SE CAIGA EL UNIVERSO HABRÁ MILONGA El  viernes me levanté temprano, más o menos como a las once. No era cuestión estar durmiendo si se producía el tan ansiado fin de los tiempos. Desayuné con tres medialunas, naranja y café cargado con la ansiedad del que se sabe en el corredor de la muerte, a punto de apurar sus ultima pitanza.  Llamé a Rómulo, a Pitón, Pococho y Al indio, para que se estuvieran avisados y luego de escribir una oda al ultimo minuto del milonguero Palleja —en el que prolijamente describía sus elongaciones en la ronda hasta que lo trago una grieta en el subsuelo—, busqué al ultimo lustrín superviviente de la crisis, me fui a la barbería para afeitarme y a que me arreglaran el pelo y luego de una modesta merienda con sanguchitos de miga  —mi manjar criollo favorito—  me fui a la Milonga del oriental a esperar la debacle en primera fila. Confieso que así ataviado, solo en la mesa, sola mi botella, mientras sonaban los primeros tangos y los prin...

MODESTO DEPROFUNDIS - Un milonguero del renacimiento

GENIOS DE LA MILONGA Bailarín, cantante, actor, poeta, músico, pintor, seductor, aventurero,  humorista. Todas estas disciplinas se aunaban en la figura del milonguero que nos toca semblar, un tal Modesto Deprofundis, de mentas en neta inconsonancia con su forma de ser. Un personaje cuyas mil facetas presentaban a la luz de la critica inspirada defectos y hasta groseras fisuras.  Modesto se vendía como un diamante en neto pero apenas llegaba a trozo de carbón.