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UN PORCHE MILONGUERO CON ESCALONES ROTOS II (Preludio al festival tango Divino)

El tren se detuvo por fin a la altura de la pista en la Milonga del Oriental. Yo tenia una misión. Rescatar a Helena, la protagonista titular de mis desvelos de una demencial milonga en forma de festival todo en uno, con nueve pistas y nueve desafíos. Pude imaginar, que aquel sitio estaba lleno de bailarines bien pagados de si mismos, a juzgar por su  ultimo mensaje: Prisioneras de la perfección .  ¿Era aquel sitio como el infierno del Dante, como el viejo vídeo juego de kung fu Master en el que para subir de piso tenías que sacudirte una biaba contra el campeón, un taller de practica de la secta de los tangueros sin descanso? ¿o simplemente  un truco publicitario para atraer a palurdos y enamorados como yo mismo? Todos estos pensamientos se agitaban en mi cerebro mientras subía el terraplén sembrado de ortigas para manotear la primera puerta a la que llegara.  Comprendan, En Milonga del Oriental no hay estación de tren, ni parador, por muchas promesas tardí...

BUSCADORES DE FANTASMAS MILONGUEROS - entrevista por Enriquito Sacamerdi

Lo siento. Quizá no sea esta la entrevista que buscaban. Pero me caracterizo por ser exageradamente honesto. Quizá sea mis improbables ancestros irlandeses, quienes, como  si fuera un héroe de gesta al estilo Cuchulain, me impusieron a los chancletazos (más efectivos que un Geis* celta)   esta veracidad compulsiva, so pena de deshonra.  Quizá sea solamente estupidez. Cuando en la redacción de Lusiardo me propusieron esta entrevista pensaba encontrarme con los muchachos del programa BUSCADORES DE FANTASMAS   de la Televisión Americana que con cámaras nocturnas y equipos de sonido se encierran en emplazamientos «supuestamente» embrujados o encantados a pasar la noche al oscuro en busca de «Lo más allá». Revisando las notas y las señas que me acercaron me di cuenta que los que iba a entrevistar son una versión criolla y un poco decadente del mismo formato. Los Buscadores de Fantasmas milongueros buscan también actividad paranormal en las milongas y la graban.  ...

UN PORCHE MILONGUERO CON ESCALONES ROTOS (Preludio al festival tango Divino)(Por Cátulo Bernal)

Era una de esas noches en la milonga del Oriental en que no parece haber ningún entusiasmo en los bailantes.  Nadie se jugaba a la aventura de extraviar el paso en un destello de genialidad que hiciera abrir los ojos de los principiantes, aguardando al costado de la pista un momento favorable para estrenar su tango, demorado por vergüenza y pudor.  En la mesa del dijey,  Loquito Piazzolla se esforzaba por imitar a Gabi Sodini o a Mariana Sánchez y su música sonaba lejana. Como la luz de un bote a la deriva esperando el rescate.  Un solo incidente con hielo y un esguince quebraban la monotonía de una ronda  en la que los abrazos  no deparaban la ansiedad de algún futuro acercamiento, una exaltación o tan siquiera un retorno a casa a pie rumiando una esperanza y un tal vez. En la mesa Lusiardiana conformada por Papaguachi,  Pitón Pipeta,  El filosofo Pelandrun y mi omnipresente tableta de anotar poemas, compartíamos una picada con elementos reseco...

EN LAS MILONGAS DE LA LOCURA de Horacio Felipe Llovregat (comentarios de Libros con el coya a. Gurrietes)

Hemos vuelto a la normalidad. La crasa y disoluta senda de normalidad infame por donde van las publicaciones de la editorial "El Croto" acoge en su margen un nuevo espanto. Palabra apropiadisima pues su ultimo hallazgo editorial apunta directamente al horror cósmico y lo envuelve en un indisimulado plagio disfrazado de ambiente tanguero. Se trata de "En las Milongas de la locura" de Horacio Felipe LLovregat seudónimo que encubre a un tal Samuel Orencio Bidón, que con su fanatismo quiere homenajear  al inventor del horror cósmico:  el escritor de Providence y creador de los "Mitos del Chulthu" Howard Philiph Lovecratf y a su novela "En las montañas de la locura". En biografía de solapa Bidón consta como  "Profesor de etnias muertas y tango canyengue, demonologo televisivo y también escritor",  actividades todas que a priori no parecen muy redituables ni conexas. Notese el "también" de la editorial que sugiere una vocación tar...

LOS ELEGANTES, LOS REOS Y EL TREN COLOR OLVIDO, EN "EL ORIENTAL"

Gabriel Sodini se había ido a musicalizar  sus últimos festivales Europeos antes de volver a su querida Barracas y  La Milonga del Oriental se resentía con la poca  calidad de un pincha discos de   maquina  remendada y ecualizador a galena. Hacia frío pero el incierto emplazamiento de la única milonga al aire libre estable mantenía el calor y el micro clima favorable al milongueo.  Quizá fuera la protección del ligustro de la entrada, con su agujero en forma de contrabajo que da cobijo el tipo de la puerta, raudo para cobrar, bailar y detectar colados.  Quizá  las miasmas de la anchurosa sanja a izquierda  o el alto terraplén ferroviario a derecha manteniendo la temperatura estable.   O tal vez  las artes del señor Cepito, un jardinero con rasgos orientales que ha transformado la lisura del confín mas allá de la parrilla y las instalaciones del Ring donde los "Titanes de la Milonga" se masacran a voleazos, en un pequeño bosque ...

TERIN MELLADO, REFLEXIONES DE UNA ESCRITORA EN LA MILONGA

"Antes escribía unas novelas largas y aburridas, capaces de adormilar a Marcel Proust hasta que un día me di cuenta en la milonga que eramos muchas mujeres las que esperábamos para bailar. Por uno u otro motivo los hombres estaban en inferioridad numérica e intelectual, prefiriendo - como siempre - a aquellas muchachas cuyos atributos físicos excedían nuestros discretos encantos. Excedían incluso en mucho su corto raciocinio, que les hacia creer que comprendian los secretos del tango, cuando en realidad se daban alguna maña para bailar o abrazar.  Me considero una buena bailarina y mi belleza es modesta. No soy la única. En esa epifanía que tuve un viernes se me ocurrió que podía reflejar lo que pasaba en el ambiente y además contribuir con mi saber para que todas esas muchachas que esperan tediosamente que las saquen tipos que a veces no se toman ni la molestia de echarse desodorante en las axilas y se perfuman con vinagre de alcohol, tuvieran algún divertimento."   ...

UN CASO DE POSESION EN LA MILONGA DEL ORIENTAL - Por catulo Bernal

Era viernes por la tarde y juntábamos pasos y vermut en la Previa a la Milonga del Oriental con Papaguachi, Piton Pipeta y El Profe Maradona en la mesa habitual del Bar "Roñoso". Al segundo el único ventilador del establecimiento  se vino abajo  impactando de lleno en el cuello del Uruguayo Pococho, ex dueño de un carrito de choripan en el asteroide Zappa y parrillero titular de la "milonga del Oriental". Estaba tan oxidado que al contacto con el cuero  curtido  a asados del uruguayo directamente se desintegró.  No obstante, en el impacto un trozo de revoque del techo en el que el pintor Marsulio Mamerces había inmortalizado una imagen de Libertad Lamarque sosteniendo una botella de borgoña le dio de lleno en la cabeza, lo que provocó en Pococho una acentuada vacilación. Vimos como se le ruborizaba de sangre un costado de la cara.  Se le doblaron las piernas, los ojos le bizquearon hacia oriente y manoteando con sus falanges gigantoides en busca de oxigeno ...