Buscando la pista en una milonga llegamos a un anfiteatro polvoriento con un cartel que decia: "Deténgase un momento a contemplar a de los de antes y medite sobre sus pasos perdidos". Íbamos a seguir pero quedamos impregnados por la atmósfera de calma de aquel sitio que bien podía haber sido un escenario o un altar. Había algunas sombras sentadas mirando hacia un circulo central iluminado por la luna. Así que nos sentamos tambien. En eso estábamos cuando una voz conocida nos saludo diciendo "Que hacen muchachos". Una pantalla de tablet ilumino a Raúl Mamone en aquel "Salón de los pasos perdidos". - Iba a bailar - dijo - Pero me quede viendo a las parejas. Mire el circulo vacío. La música de la otra pista, nos llegaba como a través de un túnel. Era como estar en un templo abandonado que mantuviera aun una concentración abundante de fe. Entonces, e...