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NADIE QUIERE BAILAR CON GARRAFA

No hace mucho apareció por la MILONGA DEL ORIENTAL  un hombre santo, a quien los  de la "Iglesia Milonguera de los Primeros Pasos" tomaron por su mesías en la desesperada búsqueda de una confirmación a sus delirantes creencias, todas ellas alentadas por su  polémico profeta el  "Pebete Burundi",  que afirma que el tango - completo y acabado - fue siempre Africano.  El "mesías"  bajó con sus discípulos, desdeño el fanatismo de los debutos de la iglesia y se fue a bailar al piso y con elegancia desarmando con su estilo milagroso todos los dogmas de fe de esta secta, que suele venir a las milongas con sus característicos colores rojo y amarillo.  El Pebete Burundi se tiro a la sanja que limita la milonga, esperando entre las miasmas un bautismo que nunca llegó. Y los delirantes miembros de la secta se dispersaron entonando  su padrenuestro milonguero, trazando  sin convicción con sus pies el nueve en lápiz y con el pie cambiado, signo de su creencia.  Ocupad

MILONGUEROS EN EL MUNDO - DOS ORILLEROS EN REYKJAVIK

Queridos amigos de Lusiardo Tango Club Soy Nicanor  Pompete de la pareja de tango orillero " Los Pompete" integrada por mi mujer Celina y un servidor.   Les escribo  desde Reykjavik, la capital de Islandia, un lugar del que apenas teníamos noticias y al cual llevamos con pasión y alegría, el tango orillero que solíamos enseñar en nuestro Villa Soldatti  Natal.  Siempre habíamos querido recorrer mundo y fue en el 2001 cuando vimos un sugerente anuncio publicado en Internet desde un locutorio donde a veces íbamos a ver vídeos de tango del maestro Requete para enseñar a nuestros alumnos: "Gran oportunidad de negocio - decía - "Heladería funcionando a pleno en Reykjavick busca socios por ampliación de cartera de clientes. Inversión inicial 4000 dolars. (estaba así escrito) Señor Cacho Chañaca". Eramos jóvenes. Impulsivos. Ambiciosos.  Apenas chequeamos el nombre o el lugar.  Además por nuestros temperamento fogoso - que se trasmite a nuestro baile lleno de inte

EL HOMBRE QUE SUSURRABA A LOS PRINCIPIANTES

Noches horribles, tangos arruinados por el sudor y el apuro, clones de colonia que en contacto con el miedo comienzan a despedir extraños olores, pasos practicados concienzudamente en horas y horas de soledad con tangos prestados e inadecuados y la ayuda de enseres domésticos que no se pueden reproducir en la ronda porque un objeto inanimado no no juega ni se comunica como el otro,  desplazamientos laterales que terminan en empujón, codazo y puntazo al tobillo,  soberbia, estilo y alicientes que se van al garete al entrar a bailar a la ronda con solo un mes de clases y la compra del primer cromo.  Todos los elementos de una pesadilla recurrente que cualquier principiante experimenta una vez en la vida y que marcara su entrada al vértigo milonguero o un tachón en su empujon de una palabra amable dicha por los viejos milongueros. Pero hay quien ejerció ese menester de manera profesional,   un ciudadano desinteresado que era capaz  de amortiguar con su sabiduría la precipitación y el apur

AVENTURAS Y DESVENTURAS EN SIGTES 2016(LA VUELTA A LOS ORIGENES) - Por Catulo Bernal.

"Me voy al Festival de  Sitges" - me dijo con una voz que sonaba como si hubieran atado un paquete de distancias y lo arrastraran por un suelo poroso - "Si vas, Catulo de las palabras bajo la sombra de ese árbol que no conoce sombra me encontraras". Iba. La crónica del festival recuperado al centro de la ciudad del mar, la milonga playera en el crepúsculo y las milongas pos milongas con olor a brisa fresca me desvelaba menos que un reencuentro con Helena. Desde el duelo fallido a sifonasos en la Milonga del Oriental con el tipo blasón una madreselva prendida en el corazón a modo de enseña - metafórica y realmente - para sentirla cerca.  Liquidé como pude un par de talleres: "Retorica para tratar a Borrachos 2" y "como escribir poemas cuando desborda el río" que impartía a jubilados y me permitia complementar holgadamente los ingresos mensuales y me dispuse con mis mejores galas a abordar el expreso a Sitges, que pasa como saben, por muchos túnel

espinas, rosas y poemas en la Milonga del Oriental

Estábamos en la milonga del Oriental, como cada viernes, esperando por un nuevo invento culinario de las cocinas del Chef Otilio Rivadavia "Pollo relleno asado  en costra de barro"  con ensalada de piña y chuleta sajonia  teriyaky, una ostentosa colaboración que había restado un cuarto de la parrilla del Uuguayo Pococho a los clásicos choripanes con chimichurri y algo de tierra en forma de pozo a esa imprecisa frontera-pasillo que contiene las mesas y delimita el predio compartido por Los muchachos del fútbol y los seguidores de los "Titanes de la Milonga" cuyos combates se han vuelto más esperpénticos, si es  eso posible.  La pista de tierra, casi pulida por la infinidad de rondas, estaba hasta los bordes y el personal estable hacia prodigios de amagues y traspiés para esquivar a las parejas conformando una suerte de coreografía improvisada cuyo único objetivo era proteger las bebidas y las viandas que se consumian.  Riquelme el organizador lo tenia claro: ninguno

CUENTOS CLASICOS PARA NIÑOS MILONGUEROS (o milongueros con alma de niño)

* PULGARCITO ADAPTADO DE LA VERSIÓN DE PERRAULT. * BLANCAANIS  Y LOS SIETE MILONGUERITOS - ADAPTADO  DEL CUENTO DE LOS HERMANOS GRIMM *  LA MILONGA NUEVA DE LA EMPERATRIZ - ADAPTACION DEL CUENTO DE HANS CHRISTIAN ANDERSEN. Para evitar detalles escabrosos, escatológicos y sexuales al estilo "Cuentos de Canterbury" hemos optado por deslizar en la trama el número (1) que correspondería al famoso y conocido WINK, WINK, NUDGE, NUDGE(codazo, codazo, guiño, guiño) acuñado por primera vez por los Monty Python en celebre Sketch y para salvaguarda de las criaturitas milongueras a las que supuestamente esta dirigido este post.  Aunque más bien es un esfuerzo por retrotraer al milonguero de cualquier edad a su infancia. Esperamos que lo disfruten y les haga volver a las noches de cuentos con los ojos brillante. PULGARCITO   Erase una vez un milonguero llamado Pulgarcito, no por pequeño, sino porque sacaba el pulgar  al bailar. Sus  padres, unos campesinos muy pobres que v

BREVE ENTREACTO CON MAESTROS REPELENTES

Estaban al costado de la pista del "Oriental" en una mesa reservada con una crátera donde se enfriaba una botella. Tres eran. Y ninguno respondía a Pancho Alsina, Balmaseda o Pichinini. Tampoco eran los tres mosqueteros de Barcelona,  terror de sofás y viandas a pie de pista. Veían  como los principiantes - que para ellos eran casi todos - se afanaban en la ronda sin éxito. El primero tenia  camisa de seda con su nombre bordado, corbata que reproducía su cara, pintada por un pasable artista local y sombrero de fieltro ruso sin su pelo. El segundo, tiradores por encima de su barriga, sujetos al pantalón de cinco pinzas por prendedores de rubíes a juego con sus gemelos y  reglamentario cinturón de cuero trenzado con hebilla de plata. El tercero un reloj de oro que parecía una cortadora de fiambre. Al cuello, una cadena del mismo material sujetaba su móvil y una chapa en la que se leía "Maestro Gran Reserva".   Los tres sostenian habanos apagados, expulsando el hum

EL MESIAS DE LA IGLESIA MILONGUERA DE LOS PRIMEROS PASOS Y LA MILONGA DEL " ORIENTAL"

La noche venía rara en la "Milonga del Oriental".  Habían contratado al Dijey "Corridito",  erudito   suscripto a la escuela de los "Sintanda". Respetaba la progresión 4 tangos, tres valses y tres milongas sin intermedio. Y  la concurrencia del Oriental , acostumbrada a la tradicional pausa para dialogar no sabía a que atenerse y se desorientaba produciendo en la ronda confusión y arrebatos de quietud buscando en los silencios un punto y aparte que los estabilizara.  Las contiendas de los "Titanes de la milonga" del ring aledaño habían terminado en barahúnda cuando "Ramón el  sanguchero impasible" le había partido en el lomo una fuente raviolera al "Profesor Firulete". Y para completar el cuadro se veía en la pista y en algunas  mesas a los "Debutos" de la Iglesia Milonguera de los Primeros Pasos , con sus características vestimentas rojas junto con su profeta el Mismísimo Pebete Burundi, que  sostenía la creenci