martes, 22 de octubre de 2013

CAMPEONATO MUNDIAL DE MILONGA CON EMPANADAS EN "EL ORIENTAL"

Quienes siguen las alternativas y la existencia vital de este humilde blog a través de su filial "La bata de lusiardo-Romulo Papaguachi extended play" que viene a ser como la guia rápida al manual, se enteraron del desafio lanzado para todos aquellos que quisieran aunar la gastronomía, la milonga y la competencia de resistencia. Anunciado para el 21 de setiembre el "CAMPEONATO MUNDIAL DE MILONGA CON EMPANADAS" sufrió la incomprensión y la desorganización propias de todo evento nuevo. Básicamente se trataba de bailar milongas Firpianas y Canarianas mientras se masticaba empanadas suministradas por la organizacion y sufragadas por el gentio entusiasta que esperábamos, iba a abarrotar las mesas de la milonga para vitorear a sus favoritos. Para llegar a la final, los participantes tenían que deglutir las empanadas sin perder el compás y el estado, Además de conservar la postura y el nivel de baile.
Sé que puede resultar una tontería pero quien se ha visto en el trance de comer una empanada criolla con un traje blanco sabe de lo que hablo: La organizacion había previsto descalificación para quien manchara el frontal de su camisa con un chorreon mayor que una mano. Lo que hacia la competencia más interesante ya que las empanadas estabas rellenas a partes iguales de solidos y aceite. Lamentablemente no encontramos eco entre aquellos atrevidos que con tal de competir son capaces de quedar en ridículo. Un día antes de la fecha había anotadas diez parejas, la mitad de las inmediaciones de la milonga y la otra mitad de los pueblerios vecinos, lo que invalidaba lo de "Mundial" por "Regional", inconveniente que le quitaba mérito al encuentro. Lejos de arredrarnos por ese ínfimo detalle fuimos posponiendo la fecha anunciando el evento por internet y magnificando los premios, que eran mas bien simbólicos: Entradas al museo de las glorias milongueras, una suscripcion por dos meses a la revista "Milongueritos" el amuleto de San Finito Escabiadin autografiado por su autor el artista Teaffana y un par de zapatos que se dice pertenecieron a Libertad Lamarque. Enmascaramos y engañamos un poco, hasta que de pura suerte cayeron a la milonga dos parejas de italianos que venían a bailar y unos polacos que estaban sacando fotos. Lo que nos permitió finalmente realizar el evento el viernes pasado y darle el merecido relumbre internacional..
18 parejas había en el pistoletazo de largada. Se sabe que no hay evento por magno que sea que altere el desarrollo de ninguna milonga. La gente ante todo quiere bailar y después, si cabe, reirse del prójimo. Por lo que aquello se armo como una especie de Kermese: Mientras los milongueros "Serios" bailaban Firpo y Canaro - casi sin quejarse - los de la competición  en pista paralela y andarivelada hacían lo mismo pero zampando empanadas especialmente preparadas para la ocasión.
En la primera tanda se nos quedó una pareja, porque les gusto tanto el comestible que se pararon en medio de la ronda. Para la tercera tanda, de valses, las parejas se habían quedado en la mitad. Se había dispuesto que los participantes no podían ayudarse de ninguna bebida para acompañar el sólido, una estrategia comercial del dueño de la milonga Riquelme, para vender mas bebida  luego y dar salida a un par de barriles de vino blanco medio picado que tenia en los fondos, al lado de la parrilla. Además el canalla había dispuesto que a medida que se fueran superando tandas las empanadas incrementaran su picor, gracias al aji molido y a la cayena.
Pocas veces se ha visto llorar tipos tan recios como el viernes en la milonga. Hasta tres pibas  se dsmayaron y hubo que resucitarlas metiéndolas de cabeza en el medio tanque de cal que ahuecado sirve para enfriar los espumantes. Al final de la quinta tanda solo quedaban en la lisa dos parejas: la conformada por Lita y Ruben Castro, con padres mejicanos y la pareja autoctona que formaban La "Vinchuca" Polelo  y Salomon "Tragaldaba" Anzotegui.
Haciendonos los machos pedimos nos trajeran para degustar un par de empanadas correspondientes a esa tanda y debo decir que literalmente me dejaron colgando el paladar, como cuando uno por bruto se zampa una porción de pizza con muzzarela hirviendo y siente como se le desprende en fina cascada la piel. Hasta el Indio amigo de Piton Pipeta, que es un tipo curtido frunció el gesto en una mueca de dolor cuando comio un cacho de su empanada. Suerte que habíamos pedido dos botellas de Chardonay de la casa, helado, que nos sacaron del apuro. Pero aun así sentí como me moqueaba la nariz y los ojos se me humedecian en llanto culinario.
Comenzó la sexta tanda, generando espectativa hasta en los que milongueaban, que se prodigaban en sanguchitos para poder apreciar mejor lo que pasaba.
Los mejicanos comenzaron comiendo sus empanadas en corrección pero ranchereando: daban ayes mientras bailaban, para asimilar el picante. Lo de "Vinchuca" y "Tragaldabas" era peor. Parecian dos enajenados evadidos del loquero que se hubieran visto en la tesitura de bailar: Sacadas, voleas, giros a ningún lado, gritos desgarradores y movimientos exagerados lo que los asimilaba a una manada de mamuts desplegados por la llanura. que estuvieran huyendo de un predador gigantesco.
Lo que se leerá a continuación puede herir la susceptibilidad de los lectores pero es la verdad y lo que paso: un carozo de aceituna hizo atragantar a Lita Castro y todo lo que había ingerido emergió al exterior por el camino inverso, manchando en su trayectoria el traje de Ruben. Al mismo tiempo La otra pareja resbaló en la miasma y perdió el compás por lo que automaticamente y al unisono quedaron descalificadas ambas parejas.
La verdad es que no fue un campeonato muy vistoso, pero los curiosos y los pedigüeños la pasaron bien a costa del sufrimiento de los infelices que participaban.
Al final la competición quedó en anécdota y los premios sin adjudicar, esperando hasta el año que viene cuando por el boca a boca de internet adquiera de verdad una pátina internacional. Fue un evento de mierda, pero a veces vemos anunciados muchos que son iguales, solo que tienen mas prensa y publicidad.  Mientras la milonga volvió a sus cauces rutinarios. Se comió, se bebió y se bailo, hasta que solo quedaron en la pista las mismas cuatro o cinco parejas de entusiastas  y los  bohemios de siempre que nos quedamos, mientras haya algún tema que charlar y algo de vino, mientras nos quede aroma a choripan y a milonga en el pelo y la vida nos parezca dura y apasionadamente dulce al mismo tiempo.

2 comentarios:

Marisa Cunigo dijo...

Yo creo que les faltó el empuje de algun auspiciante y mejores premios. Ningun milonguero serio se dejaria la garganta por unos zapatos de Libertad Lamarque. En Cambio por los de Tita Merello yo seria capaz de tragarme hasta dos docenas de alfajores de Maicena.

Tincho Bailere dijo...

Totalmente de acuerdo con Marisa. La proxima edicion pongan a la venta los zapatos de Tita y unos discos autografiados. Tambien me vienen bien valsesitos dedicados de Castillo. Aparte la revista esa "Milongueritos" seguro que es para que los pibes crezcan de chiquitos con el tango.Les hubiera estado mejor ofrecer un albun de oro de paturuzú