viernes, 9 de diciembre de 2016

UNA MILONGA NORMAL EN UR



 - Y como son allá las milongas?.
- Muy raras. Para empezar en la entrada te dan una papeleta donde una especie de arbitro de la milonga te va marcando las tandas que bailas. Y si las bailaste bien. Con eso te cobran a la salida. Si bailaste mucho, pero mal te cobran más. Si no bailaste nada y te hiciste el interesante y el figura no te cobran, pero te estampan un sello indeleble que dice “Artista” en medio de la frente.  Había varios con ese sellito.  Bailaban entre ellos y los de la ronda normal le tiraban pedazos de cromo de zapatos jubilados. Si bailaste mucho y bien te hacen descuento y te regalan un vale para tomar un vino a la otra semana. Pero como saben que sos extranjero y no vas a estar a la otra semana se considera un gesto de aprecio regalarle el vale a un habitué.  Los habitué tienen las mejores mesas y te miran raro. Pero eso pasa en todos lados.  Lo que si es extraño es como sacas a bailar o cabeceas,  porque las chicas para bailar están en el medio de la ronda sentadas.  Con esos se aseguran que no entres en cualquier momento sino cuando empieza la tanda o el tango. Y las pibas mismas si ven que hay un firuletero o uno que anda mareando  con sus giros  están habilitadas para tirarles cromos  pero con barro endurecido. Y al que no comprende la "indirecta" lo pueden volear a la altura de las ingles sin perjuicio.
 - No jódas..
- Te lo juro. Además si te  andas haciendo mucho el loco con figuras viene el arbitro y amablemente te sugiere que bailes con alguna a la que no sacaron.  “Bailan todas” te dicen. Y si no las queres sacar te echan, aunque tenes que pagar por lo que bailaste y una penalizacion. Y  si queres volver a entrar te dan un papelito de otro color.  El primero es verde, el segundo naranjita y el rojo es directamente funesto.  Vi un pobre flaco, creo que era francés que no entendía el mecanismo y llevaba un papel rojo cardenal, que es el más fulero.  Se ve que se quiso hacer el loco y no pagar.  Viste como son los franceses de libertarios.  Bueno se lo llevaron para atrás y hasta que no lustró todos los zapatos que dejaban los milongueros no lo dejaron irse.  
- que?.
- Esa es otra, una vez que te calzas los zapatos de baile dejas los de la calle en una taquilla. Así se aseguran que bailaste con todas las que te "Sugirieron".  El que baila peor y no respeto la ronda  y no hizo caso a los puntazos de advertencia los tiene que repasar uno por uno.  Salvo en casos como el del francés, que además de limpiar los zapatos tuvo que enjuagar los vasos y las copas vacías.  El Francés decía," voy a llamar al cónsul, voy a llamar al cónsul".  Que ibas  a llamar?. En la entrada tenias que dejar el móvil.  Decían que era para no molestar con sonidos ni conversaciones. Lo mismo con las cámaras de fotos. No permitían.
- Pero es muy raro... Que te pasa?.. estas temblando.

- Debe ser el vino.  No... me estoy acordando. Al francés le dijeron, "Puede llamar en ese teléfono. Y asomándome pude ver  que el teléfono estaba al fondo, muy al fondo de un pasillo lleno de puertas. El francés se asusto porque vio a un tipo  que salio arrastrándose de una,  pero en seguida lo volvieron a meter.  Y se escuchaban gemidos. 
 Me desentendí del tipo, no lo volví a ver. Me fui a tomar algo en la barra. Y no vayas a creer que había mucho en la barra. Agua fría y agua caliente con limón. A Cuarenta daricos.
- Vos me estas cargando? Que tomaste Emilio?
- No, no Te juro que no.  40 daricos. Y si venia un habitue tenias que darle un sorbo. Y el te convidaba del suyo. Se veia que al de ellos le habian puesto algo porque estaba horroroso. Parecia infusionaco higados y riñones.  No se que pasaria si uno no tomaba. Daba dolor de cabeza.
 La milonga terminó a la diez. Había empezado a las cinco. Yo llegue como a las ocho, pensando que llegaba temprano y casi no me dejan pasar.   Media hora estuve con lo de los papelitos. Despues me acompañaron a la salida de la milonga y me querían hacer entrar en un autobús en el que sonaba "Tres esperanzas" con el que decían repartir a los milongueros extranjeros por los hoteles.  "Suba, suba", me decía el de la puerta. "Es por su bien". Yo amague que volvía a ir al baño y me escabullí por un costado cuando me veían.   Anda a saber a donde terminaban esos tipos.   Espere a que se fueran, escondido atrás de un murito  y me fui caminando, medio en sigilo. 
No se veia a nadie. En un momento me pareció que me seguían.  Pase por una calle tremenda. Estaba llena de viejas sentadas en la puerta.  Viejas.  De pelo blanco.  En una había una nena también. Y la nena le dijo a la vieja con la que estaba con una voz espantosa:  “este no es de los nuestros”. Me dio un miedo padre.  Pero no podía salir corriendo.   Así que apenas llegue a la esquina doblé y me puse a correr como loco.   No vi a nadie más.  Pero siempre a lo lejos me parecía ver las luces del Bus con su tango medio fúnebre.  Entonces, mientras iba corriendo me pareció escuchar Tanturi.  Imaginate. Tanturi. Un poco de normalidad después de toda la noche bailando unos tangos rarisimos que parecían sacados de un misal católico.    "El tango es el tango" sonaba. Me acerco y compruebo que viene de una casita donde hay tres parejas de pibes bailando.  Lindo bailaban. Y justo cuando voy a tocar la puerta para marcarme alguna tanda normal  escucho un coche. Un coche que parecía hecho de fierro y chatarra.  Me escondi como pude.
No va que el coche se para y salen tres tipos que reventaron la puerta a patadas?. 
- No!!!.
- "Ahora van a ver jipis", les decían. Pusieron en medio de la calle un equipo con tangos que hablaban de Dios y los hacían bailar, pero en linea. Yo escondido atrás de un ligustro veía todo. Todas las casa estaban con las persianas bajas. Y en alguna se veía alguna luz, que se apagaba enseguida. Los tuvieron bailando a los pibes tres tandas y después comenzaron a cargarlos en un camión color bordo. No se como junte valor para irme. Si le hacían eso a gente de ahí por bailar Tanturi  imaginate si me agarraban a mi, que estaba de visita. Me podían borrar del mapa y ninguno se iba a dar cuenta, porque en la calle los moviles no funcionaban.  Me fui yendo lo más rápido que pude, escondiéndome  hasta que me topé con una calle que terminaba en un paredón.  Pero no un callejón.  Directamente era un paredón que bloqueaba la calle. Una pared. Había medio metro de agujero a cada lado.  Así que me asome y vi que la calle seguía, pero parecía diferente. Cuando pase la pared cambio algo en el aire.  Incluso vi a uno o dos  que caminaban por la calle. Pero ya no me parecía tan amenazador el entorno.  Llegué de alguna manera al hotel. Tranquilo, iluminado, impecable. 
 Dude si me había pasado algo.  Al otro día cuando estaba yéndome me vino un trajeado  con un papelito morado. 
Por las dudas se lo pague. 

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