lunes, 24 de febrero de 2014

Una noche de Tea Tri tango. Por Aniceto Larrapumbi. ( enviado desde Turquia)

 Esta nota se nos traspapeló. Debíamos publicarla un día después de la función del Tea-tri-tango de antes de Navidad pero por motivos que aun se desconocen llegó a nuestra manos ayer. Quien la trajo era un pobre muchacho que acababa de arribar de las islas griegas, con un tocado tipo Lord Byron. Por señas nos notició que un desconocido con pintas linderas al andrajo, con marcado acento rioplatense se la dio para que nos la entregara en mano, bajo la promesa de un secreto fabuloso, que el portador no quiso desvelar. Por las trazas hemos conjeturado que el que el autor de la nota no es otro que Aniceto Larrapumbi, el desubicado sobrino de Romulo Papaguachi  que ya nos hizo quedar mal en la cobertura del festival de Sitges. Reproducimos la nota tal y cual la mando este irresponsable.

"Noche en la Ciudad. Sábado. gente que viene y que va. Sábado. Tengo dos entradas para ver el espectáculo de Tango y variedades TEA TRI TANGO (LUIS IANNONE) así llamado en memoria de quien supiera florear su arte, sensibilidad y amistad en la Barcelona de fines de los noventa, cuando las milongas casi eran domiciliarias y no el fenómeno y bum que vivimos en estos días:  Luis, amigo y camarada desaparecido a quien honran sus compañeros sobrevivientes: Raul, Claudio y Marisa. Sé que el espectáculo se viene representando regularmente en algunas salas selectas de la ciudad. Lo que es una virtud en una ciudad donde son pocos los espectáculos  de tango y menos aun - diría casi ninguno -  los que aunen tango y el viejo circo criollo de los hermanos Podestá. Tengo espectativas, muchas y una cita con una piba a la que he invitado a costa de la menguada cuenta de gastos del blog, que proviene en su mayoría de prestamos, aunque cada tanto nos llega dinero por la la venta de merchandising o apuestas afortunadas al hipódromo.   Me demoro moroso en la puerta de "la Yumba", que es ante todo un sitio de practicas, clases, milongas y eventos tangueros como el que nos ocupa. Anunciado para las diez me devoran los nervios. La piba no llega y faltan cinco minutos. Me entretengo contando los zapatos en exposición. Viéndome nervioso, un barbudo medio hippi, pero comedido me convida una pastilla. Tiene un sabor raro, pero peor es nada. La gente no para de llegar. Se abren algunos vinos y se calientan algunas empanadas avant-función. Después hay milonga, como corresponde. Si no viene me pediré una botella entera de vino y convidare con empanadas a la piba que tenga más a mano. Mi cita llega por fin. Pero no renunciare a la botella de vino, porque el clima general es de jolgorio y alegría. Nos han guardado mesa cerca del musicalizador. Desde ahí se tiene una vision general de escenario y publico, que es mucho. Entre copetudos, gente de la milonga y amigos del arte no hay casi sitio.
 Se hace silencio, se bajan las luces, los muchachos se posicionan en el tablado con mascaras recuperando la vieja y buena rutina del payaso gaucho. Para no desvelar lo que sucede contare a grosso modo lo que es: una buena y divertida obra en la que los personajes, el tango, las serenatas, los números bailados, el país lejano y la nostalgia se suceden sin pausa y sin prisas.Esto es teatro. El viejo y querido teatro tipo Sandrini, de comedia con un tinte evocador, entrañable.. La guitarra del Maestro Alcañiz suena cercana y familiar, como una mesa de domingo después de  los tallarines, la voz de Raúl Mamone y la de Marisa Gerardi se entrelazan en mágico dueto. El monologo de Rogelio Roldan (Claudio Frost) verdadera marioneta humana y eficaz mimo me hace reír a carcajadas. De pronto me he olvidado de mi cita, que me contempla con un aire un tanto extraño. Estoy mas pendiente de la obra que de ejecutar esos ínfimos rituales de acercamiento, esa circunstancia especial de miradas que solo resulta en cercanía. Me he olvidado de casi todo lo que no sea pasarlo bien. Los nervios que me carcomían me han abandonado y solo quiero reírme a pierna suelta, emocionarme con los boleros y los tangos y después se verá.
Son buenos estos pibes. Tan buenos que comienzo a reír descontroladamente carareando como una gallina. El que sabe, sabe y el que no se compra un libro. No en vano han fatigado escenarios y lugares con su arte, que bebe de muchas disciplinas y todas dejan buen sabor en la boca y el alma.
 Dicen que la risa es contagiosa, Pero mi cita no parece pensar igual. Me da lo mismo. Si ella tiene vergüenza de mi no es culpa mía. La culpa es de estos capos cómicos que me transportan al tiempo en que uno se reía de todo sin importarle nada. Luego hay números bailados y compruebo que la piernas quieren llevarme también al escenario. Tengo que agarrarme con las dos manos para no salir a bailar "Danzarin". No sé lo que me pasa, pero es algo parecido a la euforia. Miro de reojo a la chica. No me sorprende ver que se ha ido distanciando un tanto acercándose al hippi, que le dice cosas. No me importa. Igual me pediré una botella de vino y me dedicaré a convidar a las pibas mas cercanas con empanadas.
 Se viene el Estatut Tanguero. La gente ríe y aplaude. y yo con ellos, casi babeando. Los milongueros haciéndose los machitos primereados por la mujer del elenco, que se impone. Dicen que en el tango el hombre lleva. Otros dicen que solo propone y la mujer dispone. Tal cual. Luego la música del tango se confunde con la del amigo Bethoven, O Mozart. que se yo. Lo que suena, suena bien, sea lo que sea.
Se que poco rigor periodístico tengo a esta altura de los acontecimientos. Pero como Dice la Tita "Tranquilo, viejo, tranquilo, que al final primero vos"
Tengo la ligera sospecha de haber sido endrogado, por el hippi. No quiero que me pase lo de Sitges, en donde casi perdí la consciencia. Pero tampoco me importa mucho.   La obra termina. Pronto para mi gusto. Cuando uno lo pasa bien siempre quiere más. La gente aplaude y aplaude y aplaude. La piba sigue hablando con el barbudo medio Hipie. A saber que le dice.
 Los artistas, saludan y se pierden entre el publico que lo arropa con sus abrazos. Yo también voy.  Me fundo en un abrazo con estas gentes que comprenden el arte como un todo y están preparados para todo. Me siento bien. El espíritu tanguero que hay en mi se manifiesta jovial y festivo. Tengo el don. Me pido una botella y una docena de empanadas para convidar. Mientras van sacando las sillas para la milonga. Se va a armar nomas.
Habiendo tanta chica linda y tanto copetudo amigo de invitar copichuelas, seria un necio si intentara retomar mi cita. El hippi me mira raro, además. No soy amigo de las biabas, mas bien  paso por pusilánime. Además no se le pega a un hombre en jardinerito.
 Lo que toca es plan B:. Empanadas, vino, convite, vino, empanadas, convite, baile. Como en un sueño veo la ronda. Una copetuda  - o copetudo? -  me invita, porque le resulto simpático, a visitar su barco. Le digo que si, con grandes carcajadas. Entre la obra y la pastilla estoy fino en estos de las relaciones sociales. Las pibas me festejan en ronda. Estoy hecho un demonio, como dice la canción, nadie me para esta vez. Nueva vuelta de vino, vino, baile, empanadas, vino, caída.negrura.
Despierto en un lugar oscuro y en movimiento. Hay un mecer, pero no es mi cabeza. es real. En algún lugar del afuera hay conversaciones que no identifico.  Estaremos en el crucero de la copetuda. Me habré desmayado y me han dejado para que durmiera, pienso. Aunque el aroma dominante no es el del caviar y las risas no son de champan. Suenan mas bien a burla.  Salgo a la media luz de una madrugada extraña. En un barco oxidado. Afuera hay unos monchos moncholudos que me hacen señas con la cabeza. Vamos llegando a un puerto de bandera, islandesa?. Miro a los moncholudos pidiendo explicaciones y me muestran un papel en el que esta mi firma.  Por señas me explican que estoy contratado por cuatro meses para juntar higos.Gritan mucho y con grandes carcajadas una palabra extraña:  "murudo" "Murudo". Luego de un tiempo comprendo que en su jerga extranjera están gritandome Boludo. ¿Como paso esto, si yo solo quería ver una obra de teatro y convidar a las pibas mas cercanas con vino y empanadas?. Tio Romulo, Tio, Romulo!!!.Me vienen a buscar otra vez para trabajar. Auxilio!  manden plata!!!
Esmirna. Calle Radiccioiu.23- enero. 2014."

Aquí se corta el manuscrito de este tarambana de Larrapumpi. Hemos decidido reproducirlo tal y cual, habida cuenta del valor testimonial de la velada. Desde ya pedimos disculpas a los artistas, considerando nuestro deber y nuestra obligacion, en bienestar nuestro y de los lectores ver la obra pronto. Quien sabe si en Tarragona, donde estrena a principios de Marzo  o  aquí en Barcelona, a mediados de Marzo..
Mientras los mantendremos informados. garantizando que Larrapumbi no publicara jamás en nuestra pequeño pero querido blog. Teniendo en cuenta que pasara una larga temporada en el extranjero, para que espabile.









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