jueves, 16 de junio de 2011

EXPEDICION A LA MILONGA DEL SAMURAY CANYENGUE II - Despedida Carrieguiana en la Milonga

El martes hubo milonga. Riquelme es un fanatico de "hombre de la Esquina Rosada" y se le ocurrió que era buen día el de la muerte de Don Jorge Luis para tributarle un festejo bailado valeroso y alegre, como a el le gustaba. Después de la intrigante aparición del forastero y su botella misteriosa, robada en la milonga mejor del universo, quedó flotando en el ambiente esa indeleble sensacion de vértigo que solo dan los viajes, los caminos y las aventuras compartidas con amigos antiguos. Determinamos que las horas tantas eran buenas para iniciar la búsqueda de la "Milonga del Samuray Canyengue" donde los tangos parecen todos el último y donde las pibas son circularmente hermosas hasta el infinito. Romulo, casi jubilado de la radio, hace tiempo deja grabados sus programas de "Minutas milongueras" en casete de cromo(lo que provoca en los operadores inconvenientes y puteadas varias). El Profesor Maradona recurre a su sobrino teólogo para que se haga cargo de la escuela y atelier de peluquería en su ausencia. El sobrino no es un experto y se nota porque por las calles se ven cortes tipo goliardo al mejor estilo de monje de clausura. Pitón Pipeta es funcionario. Nuestro hombre de inteligencia pertenece a uno de esos oscuros reductos administrativos donde se acumulan todos aquellos elementos indeseables o con problemas que deslucirían la función publica de verlos el consumidor. Pidió una excedencia.
El Indio, el indio es una entidad de los caminos, la distancia es su patria y la lejanía su almohada.
Quisimos que el Uruguayo Pococho se nos uniera, pero al parecer la visión de una parrilla llena de chorizos le es mas cara al alma que las incomodidades de un Quien sabe. No lo culpamos. Una larga temporada de privacion en el asteroide Zappa lo había curtido, pero ver otra vez la parrillada y los chivitos al plato transformaron a ese crenchudo en camiseta, terror de alienigenas en un barrigón lene.
En cuanto a mi dispuse al cuidado de Doña Gertrudis dueña del hotelito familiar en donde suelo vivir mis pocas pertenencias y poemas. Deje pagado el mes con los cuidados y paseos al caniche Girondo, mascota acomodada de familia rica(y que me permite vivir con cierta holgura, aunque no difundo que tipo de servicios suelo prestarle) y luego de airear mi viejo bolso del mundial 78, aromatizado a mortadela de picnic y compañero de penas en la deriva intergalactica me vine a la milonga.
El Toto Magallanes, a instancias de Riquelme había dispuesto música anterior a los 30.
Eleonoro
Crosta, antiguo actor de radionovelas declamaba de viva voz el parlamento que todos sabíamos y citábamos a la hora del coraje:
"Yo soy Francisco Real, un hombre del norte. Yo soy Francisco Real al que le llaman el Corralero. Yo les he consentido a estos infelices que me alzaran la mano, porque lo que estoy buscando es un hombre. Andan por ahí unos bolaceros diciendo que en estos andurriales hay uno que tiene mentas de cuchillero y de malo y que le dicen el Pegador. Quiero encontrarlo pa
que me enseñe a mi, que soy naides, lo que es un hombre de coraje y de vista".
Las parcas, tres amigas de negro que aparecen por la milonga para determinar la ventura y el destino de milongueros varios le hacian risitas. Envalentonado el pobre Eleonoro comenzo a atacar versos de Carriego mientras las parcas brindaban con vermut casero y papas soufle. El pobre desgraciado no sabia que en ese vermut se le iba la existencia.
La pibada joven recalcitraba figuras sin encontrarle la gracia al tango de violín flauta y guitarra. Los numenes se floreaban en la pista combando sus piernas en espasmos festivos.
Brindamos por el tango, por la aventura, por los tiempos en los que todo era valeroso y alegre.
Atacamos una picada múltiple de milanesa y chinchulines y satisfechos y resueltos, cuando la noche tenia aun espectativas nos fuimos esfumando en fila india como antiheroes Marechalianos hacia la inmensidad de los barrios del mundo ignoto.

2 comentarios:

Mariana dijo...

La del Samurai Canyengue es donde pone la lánguida que se le vino bizca de mirar el MediaPlayer?. El viernes apareció hasta el monje Wang Chang Keyn, el carnicero vegetariano, y con eso te digo todo. El mundo se ha puesto muy ominoso y tengo miedo. Dame instrucciones. No sé qué hacer (ah, de eso ya te conté)

juaninacio dijo...

La del Samurai Canyengue es una milonga imposible e improbable, de aires libres de mostros y botas que acarician cuando te puntean.
Hace dos sabados fuimos a una milonga al aire libre en Barcelona y me caztipuntinaron el tobillo que todavia me duele.
En la del Samurai nunca, ni nunca pasara algo asi