miércoles, 18 de junio de 2008

HISTORIAS DEL TANGO, (POR EL PROFESOR YAMATE A. ZILENCIO)


LA TÍPICA CINCO PIOJOS

No soy de aquellos que dicen: Aquí se encuentra lo mejor del mundo, porque el mundo es grande y seguramente hay cosas mejores por ahí. Pero también es verdad que los habitantes de la extraña y exótica Manchuria son comunes y corrientes para ellos mismos y a nosotros nos consideraran extravagantes(a pesar de los documentales y los viajes baratos).

El mundo entero sabe tararear (aunque a los esquimales no les haga mucha gracia pegar chiflidos en el viento gélido) El Choclo de Angel Villoldo y no hay quien desconozca en la actualidad La Cumparsita, de Gerardo Matos Rodríguez (aunque el resto del mundo que no lo conoce ignora sistemáticamente al otro mundo que si lo conoce, viviendo una vida sin complicaciones. Según mi amigo el Sociologo Mastorchio, estas gentes asisten en primera linea a los misterios de la creación pero no los cuestionan, gozan plenamente del privilegio de vivir y la desgracia de morir con una resignacion que los enriquece, ya que en muchos casos es el único lujo que poseen. Lo que no implica que, de conocer el tango no vayan a apreciarlo) Pero no debemos olvidar que este ritmo criollo nació marginal, fulero y enviciado y esa aura de mafiosa que lo rodeaba y que comentaban las gentes bien que practicaban el minué con entusiasmo, solo fue desvaneciéndose cuando en los salones de Paris el tango triunfo hacia 1910.

Una de las orquesta que contribuyó a ese tufo de criminalidad fue sin duda, la TIPICA CINCO PIOJOS, integrada en su mayor parte por presidiarios de permiso y famosa por la cantidad de delincuentes que animaron sus filas.
La TÍPICA supo congregar en su formación al Flaco Bevilaqua, Choricito Rojas, los Hermanos Carini y toda una cáfila de estafadores y pequeños carteristas, que animaban los bailes con su música y sus hurtos y luego huían para no ser detenidos por las fuerzas del orden.
Así, la orquesta llegó a contar con 200 miembros itinerantes que tocaban por todo el país, encubriendo una de las operaciones delictivas mas ambiciosas de la época.
Aunque no se pudo probar nunca, se sabía que trabajaban para el enemigo numero uno del bien público y las chicas solteras, el infame Leopoldo Gorgorito, que tenia un kioskito de revistas en la esquina de Curapaligue y Carabobo e iba a trabajar todos los días en bicicleta. Sentado en un banquito de madera de color rojo subido, Gorgorito comandaba a sus secuaces, que, desparramados por todo el interior vaciaban los bolsillos particulares.
En el año 17, alertado por la cantidad de robos que se estaban produciendo en los bancos de todo el país, el ministerio del interior destinó al Comisario Riflete para asegurar el orden y desbaratar la organización de Gorgorito.
Riflete, que tenia en su casa un escritorio hecho con los taquitos que les cortaba a los fiolos, puso todo su buen hacer en la búsqueda de pruebas que inculparan a Gorgorito, el poder oscuro sentado en el banquito. Pero fue inútil. Los movimientos que Riflete hacia eran anticipados por el genio criminal.
Para su pesar todo acabó por resolverse la mañana del 24 de Mayo del 17 cuando un desordenado mental, le exigió a Gorgorito el cabildo troquelado que regalaban con la prensa. Gorgorito que tenia en su casa todo un cuarto decorado con las maquetas que sacaba de los periódicos, no solo no le dio el cabildo sino que lo estafó en cinco centavos del vuelto.
El alienado acabo con la vida del mayor criminal que han conocido estas tierras, con su propio banquito color rojo...
Muerto el Jefe, la TÍPICA CINCO PIOJOS vendió su fama y nombre a músicos respetables. Los delincuentes y los presidiarios de permiso desaparecieron, sin inquietar los anales criminales.
La nueva típica se transformó en una orquesta aburrida y sosa, perfecta para los milongueros lascivos que aparecen a las dos de la mañana.Tocaron hasta el cincuenta y luego fueron devorados por las grabaciones, los arribistas y los boleros..
Una lástima.

3 comentarios:

El Jetano Sue dijo...

Me gusta que ets profesor aviscachado comente esas historias que ya nadie recuerda. Yo conocí a mi mujer en una actuación de los cinco guitas, alla por el año 65.
Ahora vivo solo porque me dejó por un cantor de boleros, pero la pasamos bien...

Miguelito Lema dijo...

En el 66 detuvieron al ultimo de los cinco Piojos, cuando intentaba cruzar la frontera con Chile. Se habia escapado del penal de Ushuaia. Su nombre era Bion Borges y tuvo tiempo de engendrar a mi padre en un caserio que se llamaba Chuchurromingo y que ya no existe.
Si no fuera por el no existiria

Pedro Monzon dijo...

Mi abuelo, que era embarcado, conoció a mi abuela en un baile de beneficencia de los Cinco piojos. Llevaba en el bolsillo la paga de seis meses en el mar con la idea de gastarselo todo en putas. Pero se lo robaron al principio del baile y cuando quiso invitar a mi abuela con una granadina se dió cuenta y se echó a llorar. Mi abuela, que era muy sensible, lo llevó a su casa, le dio ropa y comida y mi bisabuelo lo empleó en un negocio suyo de venta de hojalata. Al final por culpa de un robo, se hizo un hombre de bien.
Sino se hubiera transformado en un bala perdida y un cirrotico de cuidado.